24 sept. 2011

Etapa de Producción. Fase Anal (18 Meses- 3 Años)


La principal característica de esta etapa es un impulso vital de autonomía. Los padres advertimos claramente el momento en el que empiezan a responder con un “no” a nuestras peticiones. Antes no ocurría, aceptaban de buen grado cualquier situación ofrecida “ahora a comer, ahora te voy a bañar, ahora vamos a la calle”. Y es que el conocimiento y dominio de su cuerpo se ha ampliado de forma significativa: andar, correr, arrojar, patear, subir, bajar, comer sólo, quitarse la ropa….. Esta necesidad de independencia trae consigo un deseo de responder a su voluntad casi inmediatamente; si ésta no es satisfecha cuando ellos lo requieren, vivenciamos las tan temidas pataletas.  Se produce en esta fase un choque de voluntades entre padres e hijos: comenzamos  a poner los primeros límites. 

Todas estas reacciones tan tediosas para los padres son normales y deseables para su sano desarrollo.  Alrededor de los 2 años surgen impulsos de autonomía y diferenciación. A raíz de aquí formarán su primer registro de poder personal  (yo puedo, yo sé, tengo valor). El ser conscientes de esta delicada fase nos ayuda a ser pacientes y amorosos (aunque a veces nos traicione el cansancio y no lo seamos tanto; lo importante es no mantener una actitud de reprobación y crítica constante).  Debemos tener cuidado con etiquetarlos (ahora y siempre) “es un protestón”, “es un llorón”… o hacerlos sentir culpables “me sacas los nervios de quicio”,  “estoy cansada de ti”…

En cuanto a los límites, cabe recordar que todavía tienen una limitada capacidad para asimilar y recordar órdenes; quizás tengamos que repetirle la misma regla varias veces para que pueda integrarla. Los padres debemos practicar una firmeza… amorosa. 

Otra característica de esta etapa tiene que ver con la higiene y aseo personal. Una de las primeras proezas absolutamente personales que los niños realizan es el control urinario y de la expulsión de heces. Y anhelan ser reconocidos por lo que producen y por su capacidad de dominio sobre lo que desean.  Este período sensible exige, también apoyo, comprensión y paciencia. Debe ser un proceso fluido, sin presiones y angustias paternas. Siempre que se garanticen estas premisas, el logro definitivo del control de los esfínteres ocurrirá cuando su sistema neuronal esté maduro para esta habilidad. 

Quizás las madres notemos que nuestro hijo se pega de forma  insistente a nuestras faldas, requiere nuestros brazos más a menudo y le cuesta mucho despegarse. Puede que también observemos algo más de apego a su objeto de transición (chupete, peluche, mantita…), que lo sienten como algo que forma parte de sí mismos  y les da seguridad.  Y es que en su “descubrir el mundo” y desplegar su autonomía surge un  miedo a lo desconocido y a separarse de aquello que conoce y tanto quiere. Así que frases como “tiene mamitis” o “está demasiado pegado” dichas con la intención de expresar que algo va mal están fuera de lugar. Es normal requieran ese apego y no debemos etiquetarlos y hacerlos sentir mal por un impulso innato que poseen y que no pueden ni debieran evitar.  
 

Juegos para la Fase de Producción (F. Anal)

En esta fase nace el arte y la creatividad. Buscan la aceptación y aprobación de sus logros individuales. A partir de los 18 meses surge un deseo de pintar, dibujar.
1.    Colocar papel continuo sobre una pared. Ofrécele ceras para que raye y pinte. Permítele que utilice la mano que quiera. Si le ofreces dos colores puede que dibuje con ambas manos a la vez. Está pintando con el brazo, desde el hombro.
2.    Coloca un papel o cartulinas amplias en el suelo. Permítele que pinte con las ceras. Rayas y garabatos. Está pintando con el antebrazo, desde el codo.
3.    Cuando tenga alrededor de 3 años, puede sentarse en una silla delante de una mesa y colocar un papel sobre ella.  Está pintando con la mano.

Sus fantasías de explorar sus primeros productos (heces y orina) pueden ser sublimadas jugando con agua, arena, barro, plastilina.
1.    Mezcla agua con harina y jugad con la masa.
2.    En la playa puede jugar con arena seca o a hacer castillos mezclando agua con arena.
3.    Plastilina de colores (las hay comestibles).
4.    Con espaguetis cocidos (y fríos): permítele meter las manos en la olla para que amase y meta los dedos entre ellos.
5.    Te puede ayudar a lavar un trapo en un barreño, jugando con la espuma, estrujando el trapo…

Ya que en esta fase ocurren los primeros registros de suciedad-limpieza y sentido estético, podemos concluir los anteriores juegos invitándoles a ayudarnos a recoger y limpiar. 

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Montserrat Reyes

2 comentarios:

  1. Gracias Montserrat,

    Nos veo muy representados en tus palabras. Gracias por recordarnos con tus palabras algo que se nos olvida alguna vez por cansancio.

    ¿podrías aportar más juegos o alternativas lúdicas para esta edad?

    Un saludo
    montsejim

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  2. Gracias Montse por tu mensaje.
    Es una etapa algo complicada también para nosotros. A veces no es fácil tener siempre en mente que lo que hacen no es por fastidiarnos. El cansancio nos nubla la razón. Por otro lado, poner límites tampoco es sencillo.
    Respeto a tu pregunta, en la pestaña "A qué jugamos hoy" encontrarás juegos para la etapa 18 meses-2años. Ahora mismo estoy trabajando en 2-3años por lo que publicaré juegos para este etapa prontamente.

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