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26 ene 2023

El desarrollo de los pies en el bebé: todo lo que ocurre antes de aprender a caminar y la importancia de saber caerse.

Puede parecer que la función de los pies sólo es importante en el momento en el que el bebé comienza a incorporarse y a dar sus primeros pasos. Claramente necesita una base estable sobre la que sostenerse. Sin embargo, este hito no depende exclusivamente sus pies, es más bien un juego entre equilibrio y movimiento que implica todo el cuerpo. Bien, pero yo quería hablar sólo de los pies. De nuevo es muy difícil hablar del crecimiento sin implicar a todos los sistemas corporales.

Los bebés nacen con los pies con las puntas hacia adentro y necesitan que se desplieguen totalmente para poder apoyarlos y andar. Es un proceso donde se integran componentes biomecánicos, motores, sensoriales y propioceptivos (lo que ayuda a su cerebro a tener una idea más clara de su mapa corporal).

Posición boca arriba. Los pies suelen tocar o golpear la superficie donde están apoyados con los talones y bordes externos. Esto es un estímulo propioceptivo que le permite ubicar sus pies en relación a su cuerpo.

Girar. Con el tiempo apoyará la planta del pie y empujará el suelo para levantar la pelvis, girar o voltearse. Es la primera experiencia de la posición que tendrán los pies cuando camine. 


Boca abajo. Los empeines y los dedos de los pies entran en contacto con el suelo. Los pies flexionados le dan mejor agarre. El dedo gordo tiene función protagonista como conexión de agarre con el suelo y también como pivote. Todo este juego crea importantes conexiones funcionales entre el pie y el resto del cuerpo, contando con un gran superficie de apoyo (su pecho y la pelvis) sin tener que lidiar aún con la complejidad de mantenerse de pie. 



Gatear. 
Cuando empieza a gatear los pies deben estar extendidos. Entra en posiciones con los dedos de los pies flexionados o con toda la planta en el suelo (posición oso) que le dan estabilidad y le permiten utilizar sus manos y brazos para tocar el entorno. Es decir, los puede colocar en otro lugar que no sea el suelo (los brazos van abandonando su función de "pata"). 

  







Incorporarse. Las primeras veces suele tener una organización precaria de pies y piernas, por lo que es necesario que el bebé sepa caerse. Debe aprender a caerse tanto hacia adelante como hacia atrás. 

En cuclillas. Estando de pie, aprenden a caer hacia adelante o hacia atrás simplemente plegándose hacia abajo. Cuando domina esta posición la utilizará para ponerse de pie sin apoyos externos. 

De pie. Al principio es una posición inestable y aprenderá a bajarse flexionando una pierna y estirando la otra, donde explora muchas formas de apoyar el pie sobre el lado interno, externo, sobre la planta. Todas estas posibilidades de lan cada vez mayor manejo de su equilibrio. Ha aprendido a organizar su estabilidad en la vertical apoyándose y confiando en su propio esqueleto. 

Primeros pasos lateralmente con apoyo. Hay pocas excepciones a esta norma, así suelen ser los primeros pasos en el ser humano. Al mismo tiempo sigue necesitando volver al suelo para sentirse seguro.  

De pie sin apoyo. Algo les interesa tanto que sueltan una mano primero y luego la otra. A principio sólo lo hacen por breves momento y si pierde el equilibrio simplemente se deja caer hacia atrás

Primeros pasos con apoyo. Encuentran un taburete bajo o incluso utilizan en mismo carrito de paseo, se agarran y al empujarlos experimentan el traslado de su peso de un pie al otro, pero sin levantar los pies todavía.  

Caminar libre homolateral. Para sus primeros pasos utiliza su cuerpo en bloque, avanza con una pierna y el brazo del mismo lado. El equilibrio es muy inestable y el desplazamiento lento. Para andar con fluidaez y eficacia tiene que desarrollar el patrón cruzado (contralateral). Afortunadamente ya ha experimentado este patrón al arrastrarse y gatear.

Caminar contralateral con apoyo y caminar libre contralateral. El infante utiliza el patrón cruzado cuando adelanta una pierna y el brazo contrario. Es decir, la cintura escapular y la cintura pélvica giran en sentido contrario. Es la forma más eficiente de andar y la base para desarrollar las próximas funciones como correr, tirar, saltar...


"Vamos arriba"... o cuando los adultos ponemos de pie a un bebé.

Muchos padres nos preguntan si es bueno o no incorporar al bebé cuando éste nos pide que lo alcemos. Y es que algunos bebés comienzan a interesarse muy pronto por la posición erguida. Si algún adulto le ayuda a colocarse de pie, por acto reflejo estirará las piernas para encontrar estabilidad. Esto no significa que estén preparados para ello. Incorporarse es algo que realizará el niño por si mismo por impulso, fuerza y cuenta propia cuando él "sienta" que está preparado para arriesgarse a un nuevo movimiento. El bebé quiere ante todo alcanzar la posición alta, es un impulso natural irrefrenable. Y una habilidad importante que se requiere para ello es la de volver al suelo con seguridad, es decir, "saber caerse". Lo que prepara al bebé para caerse de forma segura son todos los movimientos previos que ha realizado antes de llegar aquí: voltearse, reptar y arrastrarse, gatear y sentarse.  El rol de los padres debería ser crear un entorno seguro que permita al infante explorar y aprender estos movimiento tan esenciales para el desarrollo.


Montserrat Reyes Revuelta

Fuente: El Microcosmos del Moviemitno, Phil Unseld (2018)




12 abr 2016

¿Existe la Psicomotricidad Educativa en los colegios de Málaga?


La "asignatura" Psicomotricidad puede o no estar incluida en el currículo de cada colegio. En los públicos suele impartirse en Educación Infantil, y en los privados cada colegio es libre de incluirla. Aún así, esta palabra tiene significados confusos. La mayoría de los padres, profesores y escuelas la consideran un especie de educación física, donde se trabaja sobre el aspecto físico del niño, una manera de entrenar habilidades motoras. Algunos incluyen además aspectos relacionados con los sentidos, de manera que experimentan con sensaciones, principalmente musicales y táctiles. En estos casos la asignatura debería llamarse Motricidad.

Sin embargo, la nueva pedagogía nos muestra que en el aprendizaje, y por lo tanto en el desarrollo del niño no existe una separación entre lo físico y lo emocional. Y aquí se unen las dos partes de nuestro concepto: psico-motricidad. Es decir, aprendemos a raíz de lo que nos mueve emocionalmente , a través del cuerpo, en un ambiente social. Nosotras proponemos la implantación de esta actividad, trabajando las 4 dimensiones (física, emocional, cognitiva y social) en cada escuela. Esta denominada Psicomotricidad Educativa es algo que ya se ha instaurado en muchos colegios de Cataluña, Madrid y País Vasco.

André Lapierre y Bernard Aucouturier crearon esta pedagogía de lo corporal basada en su trabajo con niños. Sus bases son : aprendemos lo que vivenciamos y aprendemos lo que nos gusta. Por eso el punto de partida es el juego libre y espontáneo, el que nace del deseo. Así que, algunos pueden pensar apenas deber haber diferencia entre esta actividad y jugar en el parque.

Sin embargo hay muchas y muy significativas:

1. Contexto espacial con material bien definido: para juegos de seguridad profunda, de experimentación sensoriomotriz, simbólico, de reglas.
2. Contexto temporal con rituales: de entrada, de expresividad motriz, de representación y de salida.
3. Reglas de comportamiento: cuidar del material, de los demás y de nosotros mismos.
4. Presencia del psicomotricista, que está disponible sin juzgar ni culpabilizar.
5. Método de observación: como el niño se relación con los demás, con el espacio, con los materiales.
6. Propuesta de intervención: desde la observación desarrollamos una propuesta que apoye al niño en la consecución de sus potencialidades.
7. Comunicación fluida con los padres
8. Es deseable una comunicación con sus profesores, para intercambiar opiniones y puntos de vista desde otros contextos.
En este contexto cada niño juega de acuerdo con su propia forma de ver la vida y verse a sí mismo; observando su juego tenemos acceso a sus sentimientos (emocional), sus habilidades y destrezas (motor), sus conocimientos (cognitivo) y su forma de verse y relacionarse (social).

Cada vez se evidencian más casos de niños con bloqueos cognitivos, problemas de aprendizaje y comportamiento. Se observa en ellos carencias afectivas y alteraciones en el desarrollo psicomotor. La ausencia de la posibilidad de expresividad y experimentación a través del movimiento, limita al niño la elaboración de procesos mentales necesarios para el desarrollo global. El espacio de la sala de psicomotricidad y la metodología de intervención que se utiliza permiten al niño vivir sus experiencias desde el placer el movimiento al placer de pensar. La sala se convierte en un lugar preventivo de posibles problemas de aprendizaje, ya que es un ambiente donde se posibilita la comunicación, la creatividad y el acceso al pensamiento lógico.


Montserrat Reyes


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Bibliografía:
LAPIERRE, A. y AUCOUTURIER, B. (1983) Simbología del movimiento. Ed. Científico-Médica.  ARNAIZ, P. et al. (2008) La psicomotricidad en la escuela: un práctica preventiva y educativa. Ed. Aljibe. 

5 ago 2015

Inaugurado el primer grupo de Psicomotricidad...y más

Como muchos ya sabéis, antes del verano (2015) organizamos unas sesiones gratuitas de Psicomotricidad Educativa en el CIP (Málaga),  para niños entre 4 y 9 años. Todos los jueves por la tarde allí nos encontrábamos Lidia y yo, con nuestros hijos, esperando a familias interesadas. Pero desde la segunda semana ya tuvimos que pedir a los padres que confirmaran su asistencia, porque nos encontramos con demasiadas familias y sin poder garantizar una asistencia de calidad para cada uno. Los niños estaban tan contentos que no querían dejar de acudir, así que optamos por crear un grupo formal para el mismo mes de Junio. Por lo que quedó inaugurado el primer grupo de Psicomotricidad en Málaga, formado por 8 niños. Nos hemos visto una tarde a la semana, en sesiones de hora y media. Nos estamos dando un descanso en los meses de Julio y Agosto, pero volveremos en Septiembre. En la entrada anterior explicábamos en qué consisten las tardes de Psicomotricidad, sus objetivos y metodología  y para quiénes pueden ser útiles.


Para este curso que pronto inauguramos (2015/16) tenemos más proyectos. En nuestros años trabajando la psicomotricidad con niños y especialmente con bebés que todavía no andan, nos hemos dado cuenta de que no sólo los padres, sino también lo profesionales de la pediatría no tienen muy claro las etapas motrices por las que pasa (o debería pasar) un bebé sano. Y sobre todo, cuáles son esas actitudes y costumbres familiares/culturales que, de alguna manera, dificultan que este niño en desarrollo pueda llevar a cabo todas sus potencialidades. Hemos visto en nuestro trabajo con los Grupos de Juego con Padres y  Bebés y también lo constatamos en las consultas que los padres nos hacen en este blog, que muchos profesionales dan consejos que son más bien fruto de creencias personales que de hechos demostrados y contrastados. Es para todos ellos que hemos elaborado un curso experiencial sobre el desarrollo psicomotriz en bebés y estrategias lúdicas y actitudinales para que el niño crezca de forma armónica. Explicaremos y vivenciaremos por qué el niño necesita el suelo y el movimiento libre y espontáneo para logar un sano desarrollo no sólo físico, sino también emocional, social y cognitivo. Cuáles son  las actitudes que dificultan la consecución de hitos importantes en esta etapa, como el gateo. Qué condiciones son necesarias para su sano desarrollo. Por qué el vínculo con los padres es la base sobre la que se construye el crecimiento. Qué papel juegan los sentidos. Y además jugaremos a esos juegos tan vitales para ellos, para entender por qué lo son.   Este curso se llevará a cabo en Febrero del próximo año. Va dirigido a padres, pediatras, enfermeras, educadores infantiles, logopedas o cualquier otro profesional interesado en el bebé y su sano desarrollo. Si estás interesado contáctanos.


Montserrat Reyes y Lidia García-Fresneda

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26 abr 2015

La Psicomotricidad en Málaga

Es algo que Málaga tenia pendiente, la oferta de psicomotricistas y salas con material apropiado donde los niños puedan disfrutar clases de psicomotricidad. Es una práctica extendida en otras ciudades como Madrid o Barcelona, pero por aquí de momento no hay casi nada. Muchos aún la confunden con otras actividades: gimnasia, educación física, deporte... ejercicios encaminados a fortalecer o perfeccionar algunos movimientos en la motricidad infantil. Pero la psicomotricidad no tiene nada que ver con esto.

Para la psicomotricidad lo físico y lo emocional está unido. Contempla al niño como un ser global que nos muestra a través de su juego los entresijos de su emoción, su mente, su mundo. A través del movimiento libre el niño expresa cómo se relaciona con los demás, con el material ofrecido y consigo mismo. Es decir, nos cuenta cómo se ve a sí mismo y cómo ve el mundo. Esto aporta al psicomotricista una información valiosa para poder acompañarlo en la superación de sus bloqueos o dificultades, esas que el niño enfrenta cada día. O para apoyarlo en la verdadera expresión de quien el niño es, con tanto potencial por expresar.

¿Qué hacen exactamente los niños en una sesión de psicomotricidad?  Esta sala es una espacio amplio con (1) un material que se adecúa a los distintos estadíos del desarrollo del niño  y (2) unos profesionales capacitados para observar lo que ocurre en la sala y actuar guiando/apoyando al niño. La sesión está estructurada en momentos que de forma sutil ayudan al niño a estructurar su pensamiento. Partiendo del juego libre y espontáneo fruto del placer que este provoca en su cuerpo y en su psique, el niño aprende de sí mismo, de su relación con los demás, con el material, con el tiempo. La psicomotriciad ofrece un camino para  pasar del placer de actuar al placer de pensar.

¿A quién va dirigida la psicomotricidad? Existen varias áreas, una es preventiva y otras van dirigidas a niños con algún trastorno diagnosticado. Lo que aquí ofrecemos de momento es la psicomotriciad educativa/preventiva. Puede encontrarse en algunos colegios, aunque en Andalucía sólo ocurre en instituciones privadas. Todos los niños de 4 a 9 años pueden acudir a nuestras sesiones de psicomotricidad. También aquellos cuyos padres han observado con algo de preocupación ciertos signos que no se atreven a comentar, cosas tan "poco evidentes" como : dificultades en su equilibrio, miedo a los columpios o montar en bici, timidez constante que le impide jugar con otros niños en el parque, agresividad, poca coordinación en sus movimientos, rechazo a dibujar o escribir, o cualquier otro signo que preocupe o haga pensar que eso limita su relación con los demás, le provoca un miedo excesivo, o evita situaciones porque desconfía de su cuerpo.

En el Centro de Innovación Pedagógica (CIP Málaga), todos los jueves de 5.30 a 7 de la tarde, durante el mes de Mayo ofreceremos sesiones gratuitas de Educación Psicomotriz. El objetivo es que los padres tengan la oportunidad de acercarse y conocer de primera mano qué es la psicomotricidad, donde también podremos explicarles sus objetivos, la técnica y responder a cualquier duda. Lo impartimos Jugando en Familia (Montse y Ldia), ambas psicomotricistas formadas en el año 2013. De estos encuentros quedó inaugurado el primer grupo de psicomotricidad educativa que se renueva en Octubre/2015.

Si queréis saber más sobre el origen y la filosofía de trabajo de la Práctica Psicomotriz que desarrollamos, iniciada por Bernald Aucouturier y André Lapierre en Francia, hay infinidad de webs en internet, pero esta nos gusta especialmente porque viene muy bien explicada. También en  "nuestra biblioteca" podéis acceder a todos los libros de este ámbito de los que nos hemos nutrido. Para nosotras, los mejores son:
Lapierre, A. y Aucouturier, B. (1983) Simbología del movimiento. Ed. Científico-Médica.
Arnaiz, P. et al. (2008) La psicomotricidad en la escuela: una práctica preventiva y educativa. Ed. Aljibe

Para cualquier duda o interés respecto a las sesiones, por favor, no dudéis en contactar con nosotras.

Montserrat Reyes y Lidia García-Fresneda 


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8 sept 2014

Libertad de movimiento... a todas las edades (O qué ocurre cuando no le decimos a los niños qué deben hacer)

Todos tenemos un poco de miedo al vacío. A no tener nada que hacer. Pensamos que si no nos organizamos bien no avanzaremos, no aprenderemos, no conseguiremos nada. Fruto de esa idea nacen las ajustadas programaciones, programaciones que lenta y subrepticiamente han ido colándose en todos los ámbitos de nuestra vida, incluyendo el tiempo de ocio.

Durante algunos veranos apunté a mi hijo en campamentos urbanos. Me daban una hojita de actividades apretadas que, cuando vi por primera vez, colmó todas mis ambiciones maternas: con una superactividad cada hora estaba claro que todas las necesidades de entretenimiento quedarían cubiertas. Un ejemplo real, de una mañana de campamento: fútbol, rocódromo, fama (baile), natación... ¿quién da más? Pero resultó que a mi hijo no le gustaron nada los campamentos, ni ese ni otras variedades que seguí probando. Yo me preguntaba... ¿qué falla en este planteamiento, con lo "guay" que parecen todas estas actividades?

Este verano he buscado un campamento familiar en el que compartir unos días con los niños, es decir un campamento pensado para familias con hijos. Lo busqué expresamente con actividades para todos los que íbamos (yo -madre-, Iván -12 años-, Ángela -4 años-). En casa estuvimos planeando todas aquellas actividades que nos ofrecía el programa y que haríamos juntos. Camino del campamento pasamos un par de días en Port Aventura, lo teníamos pendiente y disfrutamos mucho. Y después llegamos. Entonces ocurrió... ¿Qué pasó?

Que los niños se reunieron. Y empezaron a revelarse. Que nos dejaron a los padres, al menos el mío lo hizo, colgados con el geocatching, la biodanza y las canoas. Los veíamos ir y venir por el campamento, ahora con una invención, ahora con otra. Jugaban al fútbol, sí, o se escondían en el castillo, bajaban a la piscina o se subían a los columpios de los pequeños. Conforme avanzaban los días dejaron de comer con nosotros (comían juntos), y de asistir definitivamente a las actividades programadas. Iván, que era de los mayores, salía de la habitación a las 9 de la mañana y volvía a las 12 de la noche. Tras la primera decepción (¿no íbamos a descubrir juntos las estrellas en el taller de astronomía?) me di cuenta de que por fin le estaba ofreciendo la experiencia que necesitaba: libertad de movimiento, esa experiencia tan escasa y difícil de conseguir, sobre todo cuando se vive en una ciudad. Y con un extra, añadido sobre la marcha... ¡ningún plan!

"¿Qué ocurre cuando no le decimos al niño qué tiene que hacer, cuando no le hacemos propuestas?", preguntaba mi profesor de Psicomotricidad, José Ángel Rodríguez, en la primera clase que me dio. Pues ocurre que el niño juega a lo que de verdad quiere. Lo que de verdad le importa y le mueve. Por fin.

El día que volvíamos, Iván me dijo: "Me lo he pasado genial, mamá, ha sido lo mejor". Se notaba en su cara, en sus ojos, en su voz. "Mejor que Port Aventura", remató.

Lidia García-Fresneda

21 ago 2014

"Algunos niños no gatean" ¿Es esto cierto?

Las consultas que más recibimos son las de padres preocupados porque sus hijos no gatean. Buscan respuestas y quieren saber qué hacer para que este hito sea alcanzado por sus bebés.

Y esto ocurre porque hace ya bastante tiempo que se reconoce el gateo como una fase muy importante para el desarrollo del niño y del futuro adulto, para sus facultades físicas, emocionales y sociales. Pero ni las madres ni los profesionales tenemos claro cómo hacer para que ocurra. Ponemos nuestra mejor intención, damos palos de ciego y a veces, algo tarde, nos damos cuenta de que estábamos poniendo obstáculos. Y nos duele en el alma no haberlo sabido antes.

Muchas mamás reconocen que, si bien les preocupaba que con el paso de los meses su hijo no gateara, siempre se aliviaban al escuchar comentarios de amigos que les decían “no te preocupes, algunos niños no gatean”. ¿Es esto cierto?



La afirmación “algunos niños no gatean” es cierta. Es cierto que algunos no gatean. Pero lo que no es cierto es lo que se asume con esta frase: que el hecho de que un bebé gatee o no está determinado por sus genes, su temperamento… por algo interno a ellos. Se asume que igual que tu hijo puede ser tranquilo o nervioso, también "te puede tocar” un gateador o no gateador.

Nuestra experiencia profesional nos lleva a replantearnos constantemente esta idea, tan aceptada. Y lo que día a día comprobamos (y así lo corrobora la literatura escrita) es que un niño sano gateará siempre que se encuentre con las condiciones adecuadas, esto es, un ambiente familiar que permita y favorezca el gateo. Y esto se concreta básicamente en una superficie amplia, el suelo, donde el niño pueda moverse en libertad y experimentar el entorno y sus objetos con todo su cuerpo desde los primeros meses (y no desde que le "toca" gatear).

Muchos de los artilugios que facilitan nuestra vida, dificultan el gateo. Una vez que el bebé tiene sus necesidades básicas cubiertas (hambre, sueño, amor, abrigo) está listo para afrontar retos, no para permanecer tranquilo, quieto o entretenido sin hacer nada o como mucho utilizando las manos, que es lo que favorece todo el mobiliario que lo mantiene sentado. Por eso para que el niño gatee deberíamos evitar usar hamaquitas, maxicosis o sillitas de paseo como medio para que el bebé pase su tiempo, simplemente porque el tiempo que pasa sentado no está tumbado, la postura que le permitirá alcanzar el gateo. También deberíamos olvidarnos de los andadores o taca-tacas. Y, por supuesto, no sentarlos cuando todavía no lo hacen por sí mismos, ni hacerlos andar llevándolos agarrados delas manos. Todo ello en un ambiente donde sus cuidadores están disponibles, receptivos a sus necesidades y vinculados con ese bebé que tanto necesita de su amor y apoyo. 

No se trata de hacer ejercicios, ni gimnasia, ni movimientos en serie. Un bebé se desarrolla y aprende a través del placer y del juego, en un ambiente adecuado y junto a unos padres amorosos.

 
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Prácticas desaconsejadas: hacerlo andar


Montserrat Reyes y Lidia García  

18 ago 2013

Baby Liv: girar sobre sí mismo y gatear







Estos son unos vídeos de un bebé llamada Liv haciendo lo que los bebés hacen durante su primer año de vida. Descubrir el suelo que hay bajo ellos, descubrir el soporte que el medio les da gracias al cual pueden moverse, repeticiones fruto de su curiosidad y exploración ... de forma que la acción se hace cada vez menos complicada y mas refinada.


This is a montage of a little baby named Liv doing what babies do during their first year of life.
Finding the floor under you, finding the support the environment gives you so that you can move, repetition that is driven by curiosity and exploration so that action can begin to be effortless and more refined.

This has been compiled from a year of footage taken in Whistler, BC.



2 abr 2013

Cómo influye el equilibrio en el desarrollo global del niño

Todos los padres lo sentimos y lo comentamos: dejar a los niños salir a la calle solos es muy peligroso, hay que ir siempre con ellos. Pero no todos los padres tienen ese tiempo, quizás ni las ganas. Si pudieran los niños salir solos, como hacíamos nosotros de pequeños... Pero las ciudades de hoy están pensadas para la circulación sobre ruedas, la sociedad exige muchas veces que ambos padres trabajen, la cultura de saber más y cuanto antes mejor hace que los niños deban enfocarse a muy temprana edad en alcanzar logros cognitivos en vez de ocupar su precioso tiempo en "jugar" en la calle.

Jugar, en definitiva, moverse durante los primeros años de la infancia es la base para un adecuado desarrollo emocional, cognitivo, social y por supuesto motriz. Y moverse da mucho placer en la infancia, precisamente porque es vital para su desarrollo global.  Para que un niño tenga éxito en su vida, no sólo a nivel escolar sino también social y personal, debe haber experimentado multitud de movimientos a través de su juego, al menos durante los 6 primeros años de su vida.


¿Y que tienen que ver los sentidos en todo esto? El niño se desarrolla y crece en función de las interacciones que establece con el medio donde vive, es decir, en función de los estímulos que recibe y las respuestas que genera para adaptarse a ellos. Estos estímulos entran en el organismo a través de los 7 sentidos. Quizás recuerde los básicos que nos enseñaron en la escuela: vista, oído, olfato, gusto y tacto. Pero hay dos más, el propioceptivo y el vestibular. El primero nos informa del estado de nuestras articulaciones y músculos lo que nos ayuda a movernos. El sistema vestibular aporta conciencia de nuestro cuerpo, de donde nos encontramos en relación con el espacio y con la fuerza de la gravedad (equilibrio). Y está en estrecha relación con todos los demás sentidos, de manera que todas las sensaciones se procesan con referencia a la información vestibular. La relación que el niño tiene con su equilibrio define cómo experimenta el mundo y cómo se adapta a él, cómo se relaciona con los demás y consigo mismo. 

El orden en el que se desarrolla la integración de las sensaciones en el cerebro nos revela lo importante del sistema vestibular. El niño desarrolla primero los sentidos que le aportan información y conciencia de su propio cuerpo y la relación de éste con la gravedad de la tierra. A partir de ahí, los datos que aporta el sistema vestibular son esenciales para el desarrollo de la vista y el oído. La percepción visual que interviene en el acto de leer es el producto final de muchas de las actividades sensomotoras (los sentidos y el movimiento) básicas que practican los niños durante la infancia. Y lo mismo para todas las capacidades académicas y el proceso de madurez emocional (J. Ayres).

El niño debe "entrenar" su sistema vestibular, y por ende todos sus sentidos, durante su infancia... antes de aprender a leer, escribir, calcular. Experimentar su cuerpo en relación con la gravedad (que constantemente tenemos que vencer), su equilibrio, la conciencia de su cuerpo y de las direcciones en el espacio son vitales para su desarrollo cognitivo, emocional y social.  ¿Y cómo entrenan los niños su sistema vestibular?: arrastrándose, gateando, andando, saltando, trepando, tocando, arrojando, escalando, lanzándose, equilibrándose, manipulando, bailando, girando...en definitiva experimentando el mundo en movimiento. El crecimiento es movimiento.

Por lo tanto, que los niños no puedan pasar muchas horas de sus días en la calle jugando es un verdadero handicap para su desarrollo. "El sentido común" hace que deban estar en casa muchas de sus horas. Ahí dentro, con suerte jugarán a crear, manipular, pintar, alinear, colorear... en el peor de los casos jugarán a los videojuegos o verán la televisión. Pero la estimulación que se recibe en la calle, en la verdadera calle, de esas de "pueblo", donde hay superficies distintas (arena, piedrecitas, rocas, un muro medio derribado), árboles para trepar, un desnivel para subir o bajar, un bordillo para hacer equilibrio... no tiene comparación con la vida alineada, segura, organizada que la mayoría de los niños en nuestra sociedad actual. No es de extrañar la multitud de problemas de lectura, escritura y comportamiento que hoy en día se diagnostican.


Entradas relacionadas:
El niño bien equilibrado (S. Goddard)
El placer de moverse (B. Aucouturier)
La importancia del suelo en el desarrollo global del bebé
Placer sensoriomotor y aprendizaje (J. Ayres)


Montserrat Reyes

15 mar 2013

Experimentando los juegos para bebés 6-12 meses

Adjunto la entrada en un blog llamado "Canela, Bach y otro aromas", donde una mamá novata, amante de la música, el arte, la decoración... experimenta nuestras propuestas con su bebé. Y al final añade una selección de juguetes bastante interesantes:


Juegos y juguetes para esta semana.Nueva propuesta de juegos para disfrutar juntos y una selección de juguetes de primera calidad.


LOS JUEGOS 
Encontramos la inspiración en  las propuestas del excelente blog Jugando en Familia.
Está especializado en el desarrollo global del niño de 0 a 3 años y proponen juegos donde participen padres e hijos, con el fin de proporcionarles estímulos que satisfagan sus necesidades.Tras poner en práctica sus propuestas, cambia el modo de compartir el tiempo de juego y resulta emocionante ser testigo de los avances, del placer del juego, de tantos momentos tan enriquecedores.Se trata de juegos basados en el nivel de desarrollo de la visión, audición, comunicación, psiscomotricidad fina y gruesa de bebés de 6 a 12 meses.

CARRERA A GATAS
"Una vez que empiece a gatear, favorece este acto cada vez que puedas. Déjalo en el suelo la mayor parte del tiempo y permite que investigue no sólo su alrededor, sino qué cosas nuevas puede hacer su cuerpo ¡ahora que parece que se mueve solo!. El gateo influye de manera decisiva en la visión, la audición, la conexión de los hemisferios cerebrales, el sistema nervioso y la percepción de su propio cuerpo.

Juega con él a hacer carreras a gatas, se lo pasará en grande y  reirá a carcajadas, sobre todo y añades el efecto cucutás y de vez en cuando te escondes (déjale que te vea un poco, ya sea porque estás detrás de una cortina semi-transparente o porque ve la mitad de tu cuerpo tras el sofá) y preguntas en voz alta dónde está tu precioso niño. Gatea por debajo de la mesa y sorteando obstáculos. "
CARTÓN AGUJEREADO
 "Cuando observes que se interesa por coger los granos de arroz o las pelusas de tu jersey, puedes fabricar tu mismo un trozo de cartón agujereado de tal forma que por los agujeros quepan sus dedos. Esta actividad les fascina y con ella experimentan la tercera dimensión".
POMPAS DE JABÓN
"Fabrica o comprar un bote de pompas de jabón. Si se mantiene sentado en el suelo con la espalda recta querrá alcanzarlos con la mano, seguirá con la vista y la cabeza cómo caen al suelo, intentará cogerlos una vez han explotado sobre el suelo."
¿DÓNDE ESTÁ MI NIÑO?
 "Colocas una tela semitransparente entre tu bebé y tú (más adelante puedes colocarla sobre su cabeza) y preguntas “¿dónde está mi Pablo?”, y retirándola dices “aquí está”. Notarás cuándo tu bebé es capaz de aceptar una tela totalmente opaca entre él y tú. Antes de los 9M, cuando un objeto desaparece del campo visual, deja de existir para el niño. Hacia los 9M conserva una imagen de un objeto que ha desaparecido."
SONIDOS DE LA CASA
"Cuando estés utilizando la batidora, el secador o la lavadora esté centrifugando se mostrará interesado por esos ruidos extraños y quizás hasta algo desagradables. Muéstrale que la casa también tiene su propia música: la puerta o el cajón cuando se cierran, la cama o la silla cuando son arrastradas, la cacerola cuando cae al suelo".

LOS JUGUETES
Junto a esta propuesta de juegos, añadimos una selección de juguetes de jugarijugar, un proyecto fabuloso cuyo descubrimiento compartí en enero , lleno de propuestas de calidad, que va  mucho más allá de la venta de juguetes. La web ofrece diferentes opciones de búsqueda:por edad,  en función de  aquello a lo que le guste jugar y todo tipo de selecciones especiales ( abuelos y abuelas, viajes, niños  y niñas con discapacidad).Ofrecen amplia información sobre las distintas fases de desarrollo y las características recomendadas para los juguetes, así como las grandes líneas pedagógicas que sustentan el diseño de los mismos.Y por si eso no fuera bastante, desarrollan servicios geniales como el tuppertoys o el préstamo de juguetes.

La selección de hoy para preciosidades de 1 a 3 años.







A disfrutar de un fin de semana lleno de juegos y juguetes de calidad, de achuchones y  cosquillas, de siestas juntos y paseos al sol.












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A qué jugamos hoy

Montserrat Reyes

5 mar 2013

El niño bien equilibrado (Sally Goddard)


Sally Goddard Blythe es la autora de varios libros sobre el desarrollo del niño, incluyendo "El Niño bien equilibrado", "Lo que los bebés y los niños realmente necesitan" y "Atención, equilibrio y coordinación - la A, B, C, de éxito en el aprendizaje." También es consultora de neuro-desarrollo en la educación y directora del Instituto pionero Neuro-Psicología Fisiológica en Chester, Inglaterra (INPP). Su trabajo ha demostrado una conexión entre los reflejos primitivos retenidos des de que nacemos con retrasos en el desarrollo neurológico que afectan a la lectura, la escritura, audición, y la atención entre otras cuestiones.

Entrevista a Sally Goddard

Tracy Stevens: Lo que me encantó sobre el título de su libro, "El Niño Bien equilibrado" es que había más de un sentido: no sólo el equilibrio en una interpretación literal, físico, pero el equilibrio en el sentido de la armonía de todo el niño. En todos los sentidos de la palabra, se trata de un aspecto que falta mucho por desarrollar en la vida de los niños de hoy. ¿Cómo ayudar a un niño a encontrar este equilibrio?

Sally Goddard: El equilibrio es mucho más que la capacidad de soporte de las piernas o caminar por encima de una cuerda. Es el primero de los sistemas sensoriales y para madurar en un actor fundamental en la forma en que el cerebro interpreta la información de los otros sentidos. Cómo un niño ve, oye y siente el mundo que le rodea está íntimamente relacionado con el funcionamiento de equilibrio. Esto se debe a que el equilibrio es el único de los sistemas sensoriales que no tienen una especial sensación por su propia cuenta. Sólo se es consciente de equilibrio cuando nos enfrentamos con un desafío especial, o cuando algo sale mal, mareos, vértigo, desorientación, alteraciones visuales y zumbidos en los oídos son todos ejemplos de los síntomas de equilibrio perturbado. En otras palabras, los sentimientos asociados con el equilibrio se ocultan de la vista y "hablan" a través de los demás sentidos.


El equilibrio proporciona la plataforma para el desarrollo de la coordinación, los movimientos oculares estables y la percepción visual - o cómo un niño "ve" el mundo. Estas habilidades son cruciales para todos los aspectos del aprendizaje, de ser capaz de controlar el cuerpo en los deportes a ser capaz de quedarse quieto, el seguimiento de un objeto en movimiento a alta velocidad, tales como la captura de una pelota, o más lentamente para controlar los movimientos oculares necesarios para seguir la lectura a lo largo de una línea de impresión. "Sin el equilibrio no podría ponerse de pie, caminar o correr. No podríamos ver imágenes de gran nitidez en los detalles a medida que avanzamos, o navegar sin visualizar al terreno, o incluso pensar con claridad "1

Tanto la seguridad física y seguridad emocional comienzan con un niño a sabiendas de su posición en el espacio. Ray Barsch escribió sobre esto en la década de 1960 cuando describió al niño como un "terranaut" o, explorador de espacio en tierra firme. Dijo que una de las primeras habilidades que un niño pequeño debe dominar es el control del equilibrio y la postura erguida, se establece un sentido de "estabilidad interna". Cuando el ambiente interno es seguro, entonces los sentidos de la visión, el oído y el tacto son libres para procesar la información del entorno externo. Si el equilibrio es inseguro, diferentes partes del cerebro seguirán estando demasiado implicadas simplemente tratando de controlar el equilibrio, con lo cual el desarrollo del "pensar" no se podrá desarrollar de forma consistente.


Parece que nos centramos casi exclusivamente en las aptitudes cognitivas y académicas de nuestros niños, pero el hacerlo nos causa problemas en esa misma área y en otras. ¿Cómo se puede mejorar el equilibrio cognitivo y logros académicos?


Los niños aprenden con sus cuerpos antes de que aprendan con sus mentes. En mi opinión, una mente sana es el producto del cerebro y el cuerpo trabajan juntos en perfecta armonía. Cerebro y cuerpo aprenden a trabajar juntos a través de la experiencia física. El movimiento es el principal medio a través del cual se lleva a cabo este proceso.


El movimiento es el primer idioma de un niño. Los niños se expresan a través de una combinación de movimiento, gesto y la alteración de postura mucho antes de aprender a hablar. Todo el mundo sabe que los niños saltan de alegría espontánea, se agachan cuando tienen miedo o se extienden hacia adelante cuando esperan alguna cosa. Estos gestos, que cada vez más elocuentes, con el tiempo y la práctica, constituyen la base de la comunicación no verbal, que se calcula de la cual dependerá hasta un 90% de la comunicación eficaz en el futuro. También ayuda al desarrollo de los caminos que participan en el control del sistema visual (de lectura), coordinación ojo-mano (escribir) y de control postural ( poder parar quieto) y mantener la atención .

A los niños parece que les gusta hacer muchos ejercicios que promueven el equilibrio. No sólo les da tiempo para moverse, pero se trata de historias y objetivos, al igual que el Escarabajo Bertie nadando de espaldas o de la Estatua Permanente. Ellos no parecen darse cuenta de las aptitudes cognitivas y físicas que están recibiendo los beneficios de hacerlo. ¿Cómo se les presenta a los estudiantes la terapia centrada en el equilibrio? 

Un imaginativo maestro en una escuela en el norte de Inglaterra, describió el programa como "aprender a moverse y moviéndonos para aprender" y explicó que el movimiento contribuye al entrenamiento del cerebro. En un breve DVD producido por la Youth Sports Trust en Gran Bretaña, los niños describen cómo "el movimiento me ha ayudado con mi música, al permitir usar todos mis dedos de forma correcta en mi saxofon", "el movimiento me ha ayudado con la escritura, ya que mis dedos no se cansan tan rápidamente y puedo escribir sin parar durante más tiempo ". Con estudiantes de más edad (adolescentes) se les dice que les hará parecer más altos, mejorará en el deporte y les ayudará en los exámenes.

¿Qué tipo de niños se benefician más de este tipo de terapia?

Los datos recogidos en investigación indican que los niños que más se benefician son los que muestran evidencia de que más de un reflejo primitivo todavía se encuentra activo y que también presentan bajo rendimiento en la escuela.

¿Puede explicar qué quiere decir con reflejos primitivos que aún están activos?


El cerebro infantil se desarrolla de forma asombrosa durante el primer año de vida, de forma que los centros de conexiones en el cerebro se vuelven más fuertes y cada vez más se hacen cargo de las funciones de los reflejos primitivos. Cuando esto ocurre, los primeros modelos de supervivencia se inhiben o son controlados para permitir una mayor madurez de los patrones de respuesta a desarrollar en su lugar. Algunos niños no ganan este control plenamente en el primer año de vida y siguen creciendo con rastros de reflejos primitivos, que interfieren en su desarrollo. Estos niños siguen experimentando dificultades con el control del movimiento que afectan a la coordinación, el equilibrio, la motricidad fina, el desarrollo motor y los aprendizajes como la lectura, la escritura y la educación física. La retención de reflejos primitivos también puede afectar a un niño en las percepciones sensoriales, causantes de hipersensibilidad en algunas áreas e hiposensibilidad en otras.

Para leer el texto completo pincha en las fuentes: blog cuandonotodossontdha 
y blog psicopedagogías.

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Montserrat Reyes

26 feb 2013

Placer sensoriomotor y aprendizaje

El crecimiento y el aprendizaje tienen que ver con el cerebro. Durante los primeros 6-7 años de vida el bebé/niño experimenta el mundo a través de su actividad motora y de las sensaciones vividas en su relación con los objetos y con los demás: estimulación visual, auditiva, táctil, olfativa, gustativa , propioceptiva (conciencia de su posición y movimiento) y vestibular (equilibrio y gravedad). Si los procesos sensomotores (sensaciones y actividad motriz) están bien integrados en el cerebro durante los primeros años de vida, el niño estará más capacitado para aprender destrezas mentales y sociales. Es decir, el aprendizaje escolar (matemáticas, escritura, comprensión de la lectura, habilidades sociales...) se sustenta en los procesos de movimiento y estimulación sensorial vividos antes de los 6-7 años.

Crecer consiste en adaptarse al medio donde vivimos. Cuando recibimos una o varias sensaciones el cerebro las organiza para elaborar una respuesta adaptada a la situación. Por ejemplo, cuando aprendemos a montar en bici, hay que integrar una gran cantidad de sensaciones (el sentido de la gravedad sobre nuestro cuerpo, el equilibro que se pierde, la visión de un obstáculo que queremos evitar...) y al principio nos resulta bastante complicado. Pero aún así, al día siguiente volvemos al placer de intentar dominar esa actividad que nos resulta todavía difícil. El ser humano está diseñado para disfrutar de las cosas que promueven nuestro desarrollo, el desarrollo de nuestro cerebro.

Dentro de todo niño existe un impulso natural a experimentar situaciones que le desafíen. Estas promueven en su cerebro una respuesta adaptada al momento, después de integrar todos esos estímulos recibidos. Esto es un reto y un aprendizaje. Lo que le da placer al niño estimula sus conexiones neuronales, su aprendizaje, su crecimiento. Sólo observemos a nuestro hijo y sabremos qué estimula su desarrollo: que lo alcen y lo hagan girar en el aire (alrededor de los ocho meses), sacar y meter cosas de un cajón (alrededor del año),  correr (alrededor de los 18 meses) trepar, esconderse, hacer torres, derribarlas... El placer que siente es la pista que nos dice qué es lo que más conviene a su crecimiento. 

A medida que el niño crece las respuestas mentales y sociales van tomando el relevo a las actividades motrices y sensitivas. Sin embargo, este desarrollo cognitivo y social se sustenta en una suficiente y amplia experimentación con su cuerpo y con las sensaciones que recibe del medio. Permitir en el niño un disfrute de su cuerpo, su movimiento y la experimentación con los objetos sustenta las bases para el éxito en el aprendizaje escolar. 


Fuente: La integración sensorial en los niños (A. Jean Ayres)

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Montserrat Reyes

19 feb 2013

El placer de moverse


"Nada puede integrarse realmente al ser que no pase primero por su organización motriz"
(A. Lapierre & B. Aucouturier).

Es decir, nada puede realmente aprenderse que no haya sido  vivenciado corporalmente. Este debería ser uno de los objetivos principales de cualquier método pedagógico:  permitir al niño su movimiento libre y espontáneo. Dentro de unas reglas, claro, como en toda comunidad. Pero deberían ser amplias, con una programación que sea flexible y que permita ajustes en respuesta a las necesidades del grupo.

Desde el nacimiento el movimiento es un placer en sí mismo, sin finalidad alguna. Una vez que el bebé tiene la capacidad de aprehender (coger con sus  manos) siente el placer de jugar con sus manos, sus pies y demás partes del cuerpo, de mover todo su cuerpo y desplazarlo... en definitiva, el placer de vivenciar su cuerpo. Es conocer el dominio de su cuerpo a través del juego corporal. Esta fase debe ser plenamente vivenciada, sin culpabilizaciones y sin estrictas prohibiciones. El niño que no supera este estadio se vuelve inestable y agitado, o por el contrario, apático.

Más tarde el niño utiliza los objetos en su relación con el mundo. Es ahora el placer de actuar: coger, tirar, mover, hacer sonar... Su placer por el movimiento y su placer en su acción sobre los objetos es lo que le permite integrar en su cuerpo las cualidades del mundo físico en el que vive. Le permite organizar y estructurar su visión del mundo. 



"La exploración y el descubrimiento del mundo es, en principio, una exploración motriz: es necesario tocar, manosear, desplazar los objetos, tirarlos, recogerlos, subirse encima, meterse dentro, debajo, para aprender las formas, las dimensiones, las direcciones, las orientaciones, las superficies, los volúmenes y descubrir estructuras". A. Lapierre & B. Aucouturier en el libro Simbología del Movimiento.




La base de una sólida capacidad para aprender (capacidad cognitiva) tiene que ver con haber disfrutado vivenciando y experimentando con las capacidades motrices con que nacemos y evolucionamos.


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La motricidad espontánea en la infancia

Montserrat Reyes

16 ene 2013

La motricidad espontánea en la infancia (Myrtha Chokler)


La Doctora Myrtha Chokler estuvo en el Pais Vasco el pasado mes de Noviembre (2012) dando una charla sobre psicomotricidad infantil. Ella es argentina doctora en psicología y fonoaudiología y especialista en Psicomotricidad, seguidora de Emmi Pikler. Merece la pena ver esta exposición, donde se nos insta a los adultos a respetar el desarrollo autónomo del bebé/niño. Él como colaborador activo de su crecimiento, como ser totalmente implicado en su evolución... con la ayuda de los adultos que creen en su capacidades, que le ofrecen un entorno adecuado y que lo apoyan sin dirigir ni obligar.

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Fuente: blog ¿sueñan los niños con salas de psicomotricidad?

Montserrat Reyes

9 ene 2013

El ejercicio libre vs gimnasia

El libro se titula "desplegándose". Con solo ver la foto de la portada ya se intuye un texto lleno de enseñanzas. Niños encaramados en un árbol parecen disfrutar del momento. Se observa en sus cuerpos relajados, sus posturas atrevidas, la confianza en sus posibilidades, el respeto hacia el grupo.

Elfriede Hengstenberg, profesora alemana de gimnasia, aportó a sus alumnos algo que iba más allá del mero pefeccionamiento físico: la conciencia de su cuerpo a través del movimiento libre y espontáneo, en quietud y en movimiento. Buscaba la independencia (tanto fisica como emocional) del niño a través del conocimiento de sus limitaciones (para superarlas) y de sus posibilidades.

Cuando recién se graduó y empezó a instruir a niños en sus habilidades gimnásticas, observó que fuera del alua los alumnos volvían a sus posturas insanas. Quiso ir más allá, que aquellos movimientos fluidos y sanos que aprendían se mantuvieran en su vida diaria. Trabajando con Elsa Gindler y Heinrich Jakoby, así como de sus intercambios con Emmi Pikler, desarrolló unas bases para su trabajo, y así lo hizo durante más de 65 años.

El libro está lleno de ilustraciones y explicaciones de sus actividades, con ejemplos de niños concretos. Hengsti (como la llamaban sus alumnos) seleccionaba unas tareas y se las presentaba al grupo de manera atractiva, aunque les permitía que explorasen e investigasen de forma libre: "les dejo que luchen solos con sus dificultades y no me inmiscuyo en lo que emprenden". Sólo cuando consideraba que sus pruebas individuales habían madurado hasta un cierto grado, se permitía dar explicaciones o propuestas.

Otra premisa suya era relacionar las actividades gimnásticas con las actividades de la vida contidiana. Se observaban en posturas habituales y entre todos aportaban ideas para mejorar esa actitud que bloqueaba la fluidez del organismo.


Su manera de manejar la torelancia frente a las frustaciones la explica en las siguientes palabras "siempre he tratado de ayudar a los niños lo menos posible. Si los mayores intervienen dierectamente con demasiada frecuencia los niños no se esfuerzan los suficiente. Si los niños se ayudan mutuamente raramente obtienen más ayuda de la  necesaria".

Las sesiones siempre estaban abiertas a modificaciones sugeridas y aprobadas por el grupo. Muchas veces ellos mismos proponían variaciones de los ejercicios, para conocerse yendo más allá.  Sabía que el interés en los juegos hacía que los chicos fueran más atentos y conscientes de su proceder. Hacía incapié en la cooperación, en respetar el ritmo de los demás, ya que otra premisa suya era permitir la exploración propia en un ambiente seguro, libre de presiones y juicios.




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Montserrat Reyes

2 ene 2013

Los mejores juguetes para Navidad (IV) 6-9 meses, 9-12 meses

Nuestro bebé controla cada vez más los movimientos de sus manos y sus piernas, de todo su cuerpo. Seguirá siendo fundamental en esta etapa darle la oportunidad de experimentar y explorar los movimientos corporales: espacio, confianza y mucho tiempo en el suelo serán regalos clave en esta etapa en la que el gateo será uno de sus principales logros. Por lo demás, ofrecemos algunas ideas...


6-9 meses
Criterios para elegir juguetes 6-9 meses

  • Habilidades específicas de esta edad: Ésta es la época en la que la mayoría de los bebés adquiere gran movilidad; aprenden a gatear y a sentarse, y ya pueden buscar cosas que están fuera de su campo de visión; siguen desarrollando la coordinación ojo-mano y el movimiento de sus manos, cada vez más preciso, por eso empezará a interesarse también por los juegos de apilar, y poco más adelante por los más simples de meter y sacar. Es además una etapa en la que el bebé empieza a imitar y donde empieza a desarrollar de forma muy clara el prelenguaje. Todo esto es posible porque empieza a mostrar mucho más interés por lo que ocurre alrededor, los objetos y las personas de su vida.

  • Fomentar/favorecer especialmente: El desarrollo de la musculatura y el gateo, el movimiento segmentado de los dedos, la imitación, el lenguaje.

  • Juguetes apropiados: El regalo más preciado será mucho espacio libre, para poder moverse en libertad y finalmente gatear. Como necesita una superficie dura para ello la mantita ya no le servirá, pero sí un material de goma para el suelo (los hay muchos, a modo de puzzle), para que pueda moverse y empezar a gatear sin que nos dé miedo el frío. Es un maravilloso regalo. El bebé seguirá mostrando interés por todo lo que le dé la oportunidad de seguir entrenando sus manos con movimientos cada vez más precisos, y se empezará a sentir atraído por los juguetes que se mueven (como los cochecitos pequeños, de madera). Además, empezará a mostrar interés por los juegos de apilar, aunque aún no los apilará (bloques de madera mucho mejor que blanditos, que no se pueden apilar bien), libros sencillos para tocar, mirar y leerle, e instrumentos musicales (para imitar sonidos y adquirir ritmo). Si no tenemos la pelota de playa, ¡es un buen momento para adquirirla! 

  • No son adecuados (evitar): Evitaremos peluches o muñecos con cintas, ojos de plástico o demasiado grandes que los bebés no puedan abarcar, además de todo lo mencionado anteriormente.


9- 12 meses
Criterios para elegir juguetes 9-12 meses

  • Habilidades específicas de esta edad: Su capacidad de movimiento es mayor, también la de imitar y la de comunicarse con los demás (especial hincapié en juegos con sonidos para establecer bien el ritmo). Muestra una gran curiosidad por todo lo que le rodea (le encantan los libros de solapas y todos los juegos de buscar/encontrar) y más capacidad para resolver problemas (empiezan a interesarle los encajables sencillos). Además empieza a utilizar objetos como herramientas (pala para coger arena, por ejemplo, o empuja una pelota con un palo).

  • Fomentar/favorecer especialmente: La libertad de movimiento y la imitación. El movimiento de las manos (segmentación de los dedos), las capacidades de soltar y lanzar y jugar con dos objetos a la vez, la capacidad de meter y sacar objetos.

  • Juguetes apropiados: Podemos construir en casa un escalón con un tablón de madera, antideslizantes y dos banquitos, para que nuestro bebé pueda aprender a subir y bajarlo. Encajables sencillos, juguetes de empujar (aún no de arrastrar), libros de solapas, juegos de meter y sacar objetos (cubo y pala entre ellos), bloques para apilar, una tienda en la que entrar y salir gateando o a pie (les encanta esconderse), juguetes con los que imitar ya no solo nuestra forma de hacer las cosas sino también nuestra forma de hablar (el teléfono les encanta), instrumentos musicales como el xilófono o el tambor, plastilina para explorar con las manos y pegatinas que poder despegar y volver a pegar con nosotros en una libreta especial para ello, peluches (mejor inexpresivos, el niño pone la expresión), al final del primer año una motillo de dos ruedas que se sostenga sola si demuestra mucha seguridad en su movimiento.   

  • No son adecuados (evitar): Seguiremos evitando juguetes con piezas pequeñas que puedan llevarse a la boca, demasiado pesados o poco manejables para ellos. También juguetes con cuerdas de más de 30 centímetros, pues ahora gatea y trepa y podría engancharse la cuerda. Quitaremos los juguetes de estas características (como algunos móviles o gimnasios utilizados de más pequeños) de en medio.
   



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