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5 ago 2015

Inaugurado el primer grupo de Psicomotricidad...y más

Como muchos ya sabéis, antes del verano (2015) organizamos unas sesiones gratuitas de Psicomotricidad Educativa en el CIP (Málaga),  para niños entre 4 y 9 años. Todos los jueves por la tarde allí nos encontrábamos Lidia y yo, con nuestros hijos, esperando a familias interesadas. Pero desde la segunda semana ya tuvimos que pedir a los padres que confirmaran su asistencia, porque nos encontramos con demasiadas familias y sin poder garantizar una asistencia de calidad para cada uno. Los niños estaban tan contentos que no querían dejar de acudir, así que optamos por crear un grupo formal para el mismo mes de Junio. Por lo que quedó inaugurado el primer grupo de Psicomotricidad en Málaga, formado por 8 niños. Nos hemos visto una tarde a la semana, en sesiones de hora y media. Nos estamos dando un descanso en los meses de Julio y Agosto, pero volveremos en Septiembre. En la entrada anterior explicábamos en qué consisten las tardes de Psicomotricidad, sus objetivos y metodología  y para quiénes pueden ser útiles.


Para este curso que pronto inauguramos (2015/16) tenemos más proyectos. En nuestros años trabajando la psicomotricidad con niños y especialmente con bebés que todavía no andan, nos hemos dado cuenta de que no sólo los padres, sino también lo profesionales de la pediatría no tienen muy claro las etapas motrices por las que pasa (o debería pasar) un bebé sano. Y sobre todo, cuáles son esas actitudes y costumbres familiares/culturales que, de alguna manera, dificultan que este niño en desarrollo pueda llevar a cabo todas sus potencialidades. Hemos visto en nuestro trabajo con los Grupos de Juego con Padres y  Bebés y también lo constatamos en las consultas que los padres nos hacen en este blog, que muchos profesionales dan consejos que son más bien fruto de creencias personales que de hechos demostrados y contrastados. Es para todos ellos que hemos elaborado un curso experiencial sobre el desarrollo psicomotriz en bebés y estrategias lúdicas y actitudinales para que el niño crezca de forma armónica. Explicaremos y vivenciaremos por qué el niño necesita el suelo y el movimiento libre y espontáneo para logar un sano desarrollo no sólo físico, sino también emocional, social y cognitivo. Cuáles son  las actitudes que dificultan la consecución de hitos importantes en esta etapa, como el gateo. Qué condiciones son necesarias para su sano desarrollo. Por qué el vínculo con los padres es la base sobre la que se construye el crecimiento. Qué papel juegan los sentidos. Y además jugaremos a esos juegos tan vitales para ellos, para entender por qué lo son.   Este curso se llevará a cabo en Febrero del próximo año. Va dirigido a padres, pediatras, enfermeras, educadores infantiles, logopedas o cualquier otro profesional interesado en el bebé y su sano desarrollo. Si estás interesado contáctanos.


Montserrat Reyes y Lidia García-Fresneda

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26 abr 2015

La Psicomotricidad en Málaga

Es algo que Málaga tenia pendiente, la oferta de psicomotricistas y salas con material apropiado donde los niños puedan disfrutar clases de psicomotricidad. Es una práctica extendida en otras ciudades como Madrid o Barcelona, pero por aquí de momento no hay casi nada. Muchos aún la confunden con otras actividades: gimnasia, educación física, deporte... ejercicios encaminados a fortalecer o perfeccionar algunos movimientos en la motricidad infantil. Pero la psicomotricidad no tiene nada que ver con esto.

Para la psicomotricidad lo físico y lo emocional está unido. Contempla al niño como un ser global que nos muestra a través de su juego los entresijos de su emoción, su mente, su mundo. A través del movimiento libre el niño expresa cómo se relaciona con los demás, con el material ofrecido y consigo mismo. Es decir, nos cuenta cómo se ve a sí mismo y cómo ve el mundo. Esto aporta al psicomotricista una información valiosa para poder acompañarlo en la superación de sus bloqueos o dificultades, esas que el niño enfrenta cada día. O para apoyarlo en la verdadera expresión de quien el niño es, con tanto potencial por expresar.

¿Qué hacen exactamente los niños en una sesión de psicomotricidad?  Esta sala es una espacio amplio con (1) un material que se adecúa a los distintos estadíos del desarrollo del niño  y (2) unos profesionales capacitados para observar lo que ocurre en la sala y actuar guiando/apoyando al niño. La sesión está estructurada en momentos que de forma sutil ayudan al niño a estructurar su pensamiento. Partiendo del juego libre y espontáneo fruto del placer que este provoca en su cuerpo y en su psique, el niño aprende de sí mismo, de su relación con los demás, con el material, con el tiempo. La psicomotriciad ofrece un camino para  pasar del placer de actuar al placer de pensar.

¿A quién va dirigida la psicomotricidad? Existen varias áreas, una es preventiva y otras van dirigidas a niños con algún trastorno diagnosticado. Lo que aquí ofrecemos de momento es la psicomotriciad educativa/preventiva. Puede encontrarse en algunos colegios, aunque en Andalucía sólo ocurre en instituciones privadas. Todos los niños de 4 a 9 años pueden acudir a nuestras sesiones de psicomotricidad. También aquellos cuyos padres han observado con algo de preocupación ciertos signos que no se atreven a comentar, cosas tan "poco evidentes" como : dificultades en su equilibrio, miedo a los columpios o montar en bici, timidez constante que le impide jugar con otros niños en el parque, agresividad, poca coordinación en sus movimientos, rechazo a dibujar o escribir, o cualquier otro signo que preocupe o haga pensar que eso limita su relación con los demás, le provoca un miedo excesivo, o evita situaciones porque desconfía de su cuerpo.

En el Centro de Innovación Pedagógica (CIP Málaga), todos los jueves de 5.30 a 7 de la tarde, durante el mes de Mayo ofreceremos sesiones gratuitas de Educación Psicomotriz. El objetivo es que los padres tengan la oportunidad de acercarse y conocer de primera mano qué es la psicomotricidad, donde también podremos explicarles sus objetivos, la técnica y responder a cualquier duda. Lo impartimos Jugando en Familia (Montse y Ldia), ambas psicomotricistas formadas en el año 2013. De estos encuentros quedó inaugurado el primer grupo de psicomotricidad educativa que se renueva en Octubre/2015.

Si queréis saber más sobre el origen y la filosofía de trabajo de la Práctica Psicomotriz que desarrollamos, iniciada por Bernald Aucouturier y André Lapierre en Francia, hay infinidad de webs en internet, pero esta nos gusta especialmente porque viene muy bien explicada. También en  "nuestra biblioteca" podéis acceder a todos los libros de este ámbito de los que nos hemos nutrido. Para nosotras, los mejores son:
Lapierre, A. y Aucouturier, B. (1983) Simbología del movimiento. Ed. Científico-Médica.
Arnaiz, P. et al. (2008) La psicomotricidad en la escuela: una práctica preventiva y educativa. Ed. Aljibe

Para cualquier duda o interés respecto a las sesiones, por favor, no dudéis en contactar con nosotras.

Montserrat Reyes y Lidia García-Fresneda 


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21 ago 2014

"Algunos niños no gatean" ¿Es esto cierto?

Las consultas que más recibimos son las de padres preocupados porque sus hijos no gatean. Buscan respuestas y quieren saber qué hacer para que este hito sea alcanzado por sus bebés.

Y esto ocurre porque hace ya bastante tiempo que se reconoce el gateo como una fase muy importante para el desarrollo del niño y del futuro adulto, para sus facultades físicas, emocionales y sociales. Pero ni las madres ni los profesionales tenemos claro cómo hacer para que ocurra. Ponemos nuestra mejor intención, damos palos de ciego y a veces, algo tarde, nos damos cuenta de que estábamos poniendo obstáculos. Y nos duele en el alma no haberlo sabido antes.

Muchas mamás reconocen que, si bien les preocupaba que con el paso de los meses su hijo no gateara, siempre se aliviaban al escuchar comentarios de amigos que les decían “no te preocupes, algunos niños no gatean”. ¿Es esto cierto?



La afirmación “algunos niños no gatean” es cierta. Es cierto que algunos no gatean. Pero lo que no es cierto es lo que se asume con esta frase: que el hecho de que un bebé gatee o no está determinado por sus genes, su temperamento… por algo interno a ellos. Se asume que igual que tu hijo puede ser tranquilo o nervioso, también "te puede tocar” un gateador o no gateador.

Nuestra experiencia profesional nos lleva a replantearnos constantemente esta idea, tan aceptada. Y lo que día a día comprobamos (y así lo corrobora la literatura escrita) es que un niño sano gateará siempre que se encuentre con las condiciones adecuadas, esto es, un ambiente familiar que permita y favorezca el gateo. Y esto se concreta básicamente en una superficie amplia, el suelo, donde el niño pueda moverse en libertad y experimentar el entorno y sus objetos con todo su cuerpo desde los primeros meses (y no desde que le "toca" gatear).

Muchos de los artilugios que facilitan nuestra vida, dificultan el gateo. Una vez que el bebé tiene sus necesidades básicas cubiertas (hambre, sueño, amor, abrigo) está listo para afrontar retos, no para permanecer tranquilo, quieto o entretenido sin hacer nada o como mucho utilizando las manos, que es lo que favorece todo el mobiliario que lo mantiene sentado. Por eso para que el niño gatee deberíamos evitar usar hamaquitas, maxicosis o sillitas de paseo como medio para que el bebé pase su tiempo, simplemente porque el tiempo que pasa sentado no está tumbado, la postura que le permitirá alcanzar el gateo. También deberíamos olvidarnos de los andadores o taca-tacas. Y, por supuesto, no sentarlos cuando todavía no lo hacen por sí mismos, ni hacerlos andar llevándolos agarrados delas manos. Todo ello en un ambiente donde sus cuidadores están disponibles, receptivos a sus necesidades y vinculados con ese bebé que tanto necesita de su amor y apoyo. 

No se trata de hacer ejercicios, ni gimnasia, ni movimientos en serie. Un bebé se desarrolla y aprende a través del placer y del juego, en un ambiente adecuado y junto a unos padres amorosos.

 
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Montserrat Reyes y Lidia García  

5 mar 2013

El niño bien equilibrado (Sally Goddard)


Sally Goddard Blythe es la autora de varios libros sobre el desarrollo del niño, incluyendo "El Niño bien equilibrado", "Lo que los bebés y los niños realmente necesitan" y "Atención, equilibrio y coordinación - la A, B, C, de éxito en el aprendizaje." También es consultora de neuro-desarrollo en la educación y directora del Instituto pionero Neuro-Psicología Fisiológica en Chester, Inglaterra (INPP). Su trabajo ha demostrado una conexión entre los reflejos primitivos retenidos des de que nacemos con retrasos en el desarrollo neurológico que afectan a la lectura, la escritura, audición, y la atención entre otras cuestiones.

Entrevista a Sally Goddard

Tracy Stevens: Lo que me encantó sobre el título de su libro, "El Niño Bien equilibrado" es que había más de un sentido: no sólo el equilibrio en una interpretación literal, físico, pero el equilibrio en el sentido de la armonía de todo el niño. En todos los sentidos de la palabra, se trata de un aspecto que falta mucho por desarrollar en la vida de los niños de hoy. ¿Cómo ayudar a un niño a encontrar este equilibrio?

Sally Goddard: El equilibrio es mucho más que la capacidad de soporte de las piernas o caminar por encima de una cuerda. Es el primero de los sistemas sensoriales y para madurar en un actor fundamental en la forma en que el cerebro interpreta la información de los otros sentidos. Cómo un niño ve, oye y siente el mundo que le rodea está íntimamente relacionado con el funcionamiento de equilibrio. Esto se debe a que el equilibrio es el único de los sistemas sensoriales que no tienen una especial sensación por su propia cuenta. Sólo se es consciente de equilibrio cuando nos enfrentamos con un desafío especial, o cuando algo sale mal, mareos, vértigo, desorientación, alteraciones visuales y zumbidos en los oídos son todos ejemplos de los síntomas de equilibrio perturbado. En otras palabras, los sentimientos asociados con el equilibrio se ocultan de la vista y "hablan" a través de los demás sentidos.


El equilibrio proporciona la plataforma para el desarrollo de la coordinación, los movimientos oculares estables y la percepción visual - o cómo un niño "ve" el mundo. Estas habilidades son cruciales para todos los aspectos del aprendizaje, de ser capaz de controlar el cuerpo en los deportes a ser capaz de quedarse quieto, el seguimiento de un objeto en movimiento a alta velocidad, tales como la captura de una pelota, o más lentamente para controlar los movimientos oculares necesarios para seguir la lectura a lo largo de una línea de impresión. "Sin el equilibrio no podría ponerse de pie, caminar o correr. No podríamos ver imágenes de gran nitidez en los detalles a medida que avanzamos, o navegar sin visualizar al terreno, o incluso pensar con claridad "1

Tanto la seguridad física y seguridad emocional comienzan con un niño a sabiendas de su posición en el espacio. Ray Barsch escribió sobre esto en la década de 1960 cuando describió al niño como un "terranaut" o, explorador de espacio en tierra firme. Dijo que una de las primeras habilidades que un niño pequeño debe dominar es el control del equilibrio y la postura erguida, se establece un sentido de "estabilidad interna". Cuando el ambiente interno es seguro, entonces los sentidos de la visión, el oído y el tacto son libres para procesar la información del entorno externo. Si el equilibrio es inseguro, diferentes partes del cerebro seguirán estando demasiado implicadas simplemente tratando de controlar el equilibrio, con lo cual el desarrollo del "pensar" no se podrá desarrollar de forma consistente.


Parece que nos centramos casi exclusivamente en las aptitudes cognitivas y académicas de nuestros niños, pero el hacerlo nos causa problemas en esa misma área y en otras. ¿Cómo se puede mejorar el equilibrio cognitivo y logros académicos?


Los niños aprenden con sus cuerpos antes de que aprendan con sus mentes. En mi opinión, una mente sana es el producto del cerebro y el cuerpo trabajan juntos en perfecta armonía. Cerebro y cuerpo aprenden a trabajar juntos a través de la experiencia física. El movimiento es el principal medio a través del cual se lleva a cabo este proceso.


El movimiento es el primer idioma de un niño. Los niños se expresan a través de una combinación de movimiento, gesto y la alteración de postura mucho antes de aprender a hablar. Todo el mundo sabe que los niños saltan de alegría espontánea, se agachan cuando tienen miedo o se extienden hacia adelante cuando esperan alguna cosa. Estos gestos, que cada vez más elocuentes, con el tiempo y la práctica, constituyen la base de la comunicación no verbal, que se calcula de la cual dependerá hasta un 90% de la comunicación eficaz en el futuro. También ayuda al desarrollo de los caminos que participan en el control del sistema visual (de lectura), coordinación ojo-mano (escribir) y de control postural ( poder parar quieto) y mantener la atención .

A los niños parece que les gusta hacer muchos ejercicios que promueven el equilibrio. No sólo les da tiempo para moverse, pero se trata de historias y objetivos, al igual que el Escarabajo Bertie nadando de espaldas o de la Estatua Permanente. Ellos no parecen darse cuenta de las aptitudes cognitivas y físicas que están recibiendo los beneficios de hacerlo. ¿Cómo se les presenta a los estudiantes la terapia centrada en el equilibrio? 

Un imaginativo maestro en una escuela en el norte de Inglaterra, describió el programa como "aprender a moverse y moviéndonos para aprender" y explicó que el movimiento contribuye al entrenamiento del cerebro. En un breve DVD producido por la Youth Sports Trust en Gran Bretaña, los niños describen cómo "el movimiento me ha ayudado con mi música, al permitir usar todos mis dedos de forma correcta en mi saxofon", "el movimiento me ha ayudado con la escritura, ya que mis dedos no se cansan tan rápidamente y puedo escribir sin parar durante más tiempo ". Con estudiantes de más edad (adolescentes) se les dice que les hará parecer más altos, mejorará en el deporte y les ayudará en los exámenes.

¿Qué tipo de niños se benefician más de este tipo de terapia?

Los datos recogidos en investigación indican que los niños que más se benefician son los que muestran evidencia de que más de un reflejo primitivo todavía se encuentra activo y que también presentan bajo rendimiento en la escuela.

¿Puede explicar qué quiere decir con reflejos primitivos que aún están activos?


El cerebro infantil se desarrolla de forma asombrosa durante el primer año de vida, de forma que los centros de conexiones en el cerebro se vuelven más fuertes y cada vez más se hacen cargo de las funciones de los reflejos primitivos. Cuando esto ocurre, los primeros modelos de supervivencia se inhiben o son controlados para permitir una mayor madurez de los patrones de respuesta a desarrollar en su lugar. Algunos niños no ganan este control plenamente en el primer año de vida y siguen creciendo con rastros de reflejos primitivos, que interfieren en su desarrollo. Estos niños siguen experimentando dificultades con el control del movimiento que afectan a la coordinación, el equilibrio, la motricidad fina, el desarrollo motor y los aprendizajes como la lectura, la escritura y la educación física. La retención de reflejos primitivos también puede afectar a un niño en las percepciones sensoriales, causantes de hipersensibilidad en algunas áreas e hiposensibilidad en otras.

Para leer el texto completo pincha en las fuentes: blog cuandonotodossontdha 
y blog psicopedagogías.

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Montserrat Reyes

26 feb 2013

Placer sensoriomotor y aprendizaje

El crecimiento y el aprendizaje tienen que ver con el cerebro. Durante los primeros 6-7 años de vida el bebé/niño experimenta el mundo a través de su actividad motora y de las sensaciones vividas en su relación con los objetos y con los demás: estimulación visual, auditiva, táctil, olfativa, gustativa , propioceptiva (conciencia de su posición y movimiento) y vestibular (equilibrio y gravedad). Si los procesos sensomotores (sensaciones y actividad motriz) están bien integrados en el cerebro durante los primeros años de vida, el niño estará más capacitado para aprender destrezas mentales y sociales. Es decir, el aprendizaje escolar (matemáticas, escritura, comprensión de la lectura, habilidades sociales...) se sustenta en los procesos de movimiento y estimulación sensorial vividos antes de los 6-7 años.

Crecer consiste en adaptarse al medio donde vivimos. Cuando recibimos una o varias sensaciones el cerebro las organiza para elaborar una respuesta adaptada a la situación. Por ejemplo, cuando aprendemos a montar en bici, hay que integrar una gran cantidad de sensaciones (el sentido de la gravedad sobre nuestro cuerpo, el equilibro que se pierde, la visión de un obstáculo que queremos evitar...) y al principio nos resulta bastante complicado. Pero aún así, al día siguiente volvemos al placer de intentar dominar esa actividad que nos resulta todavía difícil. El ser humano está diseñado para disfrutar de las cosas que promueven nuestro desarrollo, el desarrollo de nuestro cerebro.

Dentro de todo niño existe un impulso natural a experimentar situaciones que le desafíen. Estas promueven en su cerebro una respuesta adaptada al momento, después de integrar todos esos estímulos recibidos. Esto es un reto y un aprendizaje. Lo que le da placer al niño estimula sus conexiones neuronales, su aprendizaje, su crecimiento. Sólo observemos a nuestro hijo y sabremos qué estimula su desarrollo: que lo alcen y lo hagan girar en el aire (alrededor de los ocho meses), sacar y meter cosas de un cajón (alrededor del año),  correr (alrededor de los 18 meses) trepar, esconderse, hacer torres, derribarlas... El placer que siente es la pista que nos dice qué es lo que más conviene a su crecimiento. 

A medida que el niño crece las respuestas mentales y sociales van tomando el relevo a las actividades motrices y sensitivas. Sin embargo, este desarrollo cognitivo y social se sustenta en una suficiente y amplia experimentación con su cuerpo y con las sensaciones que recibe del medio. Permitir en el niño un disfrute de su cuerpo, su movimiento y la experimentación con los objetos sustenta las bases para el éxito en el aprendizaje escolar. 


Fuente: La integración sensorial en los niños (A. Jean Ayres)

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Montserrat Reyes

19 feb 2013

El placer de moverse


"Nada puede integrarse realmente al ser que no pase primero por su organización motriz"
(A. Lapierre & B. Aucouturier).

Es decir, nada puede realmente aprenderse que no haya sido  vivenciado corporalmente. Este debería ser uno de los objetivos principales de cualquier método pedagógico:  permitir al niño su movimiento libre y espontáneo. Dentro de unas reglas, claro, como en toda comunidad. Pero deberían ser amplias, con una programación que sea flexible y que permita ajustes en respuesta a las necesidades del grupo.

Desde el nacimiento el movimiento es un placer en sí mismo, sin finalidad alguna. Una vez que el bebé tiene la capacidad de aprehender (coger con sus  manos) siente el placer de jugar con sus manos, sus pies y demás partes del cuerpo, de mover todo su cuerpo y desplazarlo... en definitiva, el placer de vivenciar su cuerpo. Es conocer el dominio de su cuerpo a través del juego corporal. Esta fase debe ser plenamente vivenciada, sin culpabilizaciones y sin estrictas prohibiciones. El niño que no supera este estadio se vuelve inestable y agitado, o por el contrario, apático.

Más tarde el niño utiliza los objetos en su relación con el mundo. Es ahora el placer de actuar: coger, tirar, mover, hacer sonar... Su placer por el movimiento y su placer en su acción sobre los objetos es lo que le permite integrar en su cuerpo las cualidades del mundo físico en el que vive. Le permite organizar y estructurar su visión del mundo. 



"La exploración y el descubrimiento del mundo es, en principio, una exploración motriz: es necesario tocar, manosear, desplazar los objetos, tirarlos, recogerlos, subirse encima, meterse dentro, debajo, para aprender las formas, las dimensiones, las direcciones, las orientaciones, las superficies, los volúmenes y descubrir estructuras". A. Lapierre & B. Aucouturier en el libro Simbología del Movimiento.




La base de una sólida capacidad para aprender (capacidad cognitiva) tiene que ver con haber disfrutado vivenciando y experimentando con las capacidades motrices con que nacemos y evolucionamos.


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Montserrat Reyes

16 ene 2013

La motricidad espontánea en la infancia (Myrtha Chokler)


La Doctora Myrtha Chokler estuvo en el Pais Vasco el pasado mes de Noviembre (2012) dando una charla sobre psicomotricidad infantil. Ella es argentina doctora en psicología y fonoaudiología y especialista en Psicomotricidad, seguidora de Emmi Pikler. Merece la pena ver esta exposición, donde se nos insta a los adultos a respetar el desarrollo autónomo del bebé/niño. Él como colaborador activo de su crecimiento, como ser totalmente implicado en su evolución... con la ayuda de los adultos que creen en su capacidades, que le ofrecen un entorno adecuado y que lo apoyan sin dirigir ni obligar.

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Fuente: blog ¿sueñan los niños con salas de psicomotricidad?

Montserrat Reyes

9 ene 2013

El ejercicio libre vs gimnasia

El libro se titula "desplegándose". Con solo ver la foto de la portada ya se intuye un texto lleno de enseñanzas. Niños encaramados en un árbol parecen disfrutar del momento. Se observa en sus cuerpos relajados, sus posturas atrevidas, la confianza en sus posibilidades, el respeto hacia el grupo.

Elfriede Hengstenberg, profesora alemana de gimnasia, aportó a sus alumnos algo que iba más allá del mero pefeccionamiento físico: la conciencia de su cuerpo a través del movimiento libre y espontáneo, en quietud y en movimiento. Buscaba la independencia (tanto fisica como emocional) del niño a través del conocimiento de sus limitaciones (para superarlas) y de sus posibilidades.

Cuando recién se graduó y empezó a instruir a niños en sus habilidades gimnásticas, observó que fuera del alua los alumnos volvían a sus posturas insanas. Quiso ir más allá, que aquellos movimientos fluidos y sanos que aprendían se mantuvieran en su vida diaria. Trabajando con Elsa Gindler y Heinrich Jakoby, así como de sus intercambios con Emmi Pikler, desarrolló unas bases para su trabajo, y así lo hizo durante más de 65 años.

El libro está lleno de ilustraciones y explicaciones de sus actividades, con ejemplos de niños concretos. Hengsti (como la llamaban sus alumnos) seleccionaba unas tareas y se las presentaba al grupo de manera atractiva, aunque les permitía que explorasen e investigasen de forma libre: "les dejo que luchen solos con sus dificultades y no me inmiscuyo en lo que emprenden". Sólo cuando consideraba que sus pruebas individuales habían madurado hasta un cierto grado, se permitía dar explicaciones o propuestas.

Otra premisa suya era relacionar las actividades gimnásticas con las actividades de la vida contidiana. Se observaban en posturas habituales y entre todos aportaban ideas para mejorar esa actitud que bloqueaba la fluidez del organismo.


Su manera de manejar la torelancia frente a las frustaciones la explica en las siguientes palabras "siempre he tratado de ayudar a los niños lo menos posible. Si los mayores intervienen dierectamente con demasiada frecuencia los niños no se esfuerzan los suficiente. Si los niños se ayudan mutuamente raramente obtienen más ayuda de la  necesaria".

Las sesiones siempre estaban abiertas a modificaciones sugeridas y aprobadas por el grupo. Muchas veces ellos mismos proponían variaciones de los ejercicios, para conocerse yendo más allá.  Sabía que el interés en los juegos hacía que los chicos fueran más atentos y conscientes de su proceder. Hacía incapié en la cooperación, en respetar el ritmo de los demás, ya que otra premisa suya era permitir la exploración propia en un ambiente seguro, libre de presiones y juicios.




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Montserrat Reyes

8 ene 2013

El cerebro del niño (Siegel)

Lidia y yo nos confesamos seguidoras de los libros de Siegel. El título de la entrada es el de uno de sus libros que, en concreto, nos ayudó mucho a la hora de entender el cerebro de nuestros hijos y su desarrollo global. Pude comprender por qué mi hijo actuaba de cierta forma en determinadas situaciones y qué podía hacer yo para no impedir el sano desarrollo de su personalidad, en definitiva, de su cerebro. Y cómo no, para conseguir una relación sana y un buen vínculo entre los dos, como base para que mi hijo se sienta querido, respetado,seguro y pueda experimentar la vida sin miedos.

El siguiente texto lo he sacado del blog "Cuando no todos son TDAH".
El neuropsiquiatra Daniel J. Siegel y la experta en educación infantil Tina Payne Bryson han enseñado ya a miles de padres de todo el mundo a estimular la inteligencia emocional de sus hijos con el libro “El cerebro del niño”. Se trata de un método sencillo pero de fabulosos resultados que cosecha éxitos allá donde va porque sus revolucionarias estrategias no solo ayudan a los pequeños a crecer y desarrollarse, sino que también mejoran la conexión con sus padres.
En el libro defienden las bondades del “cerebro pleno”. ¿Qué es exactamente?
- Es un cerebro en el que las diferentes áreas, la izquierda y la derecha, la superior y la inferior, están coordinadas y equilibradas, perfectamente integradas.

¿Cuáles son sus ventajas?
- Es un cerebro integrado que permite a la mente crecer, ser flexible y resistente, y que además consigue que las relaciones personales se apoyen en la empatía, la compasión y la amabilidad.

¿Cómo ayuda a mejorar la vida interior del niño?
- Primero hay que saber ponerse en el lugar del otro. Así, el pequeño se podrá sentir seguro, tranquilizarse cuando esté angustiado y consolidar su identidad personal al reforzarse su sentido de pertenencia y empoderar su figura.

¿Y cómo actúa para mejorar la relación con los padres?
- La investigación revela que los niños criados desde el respeto se desarrollan de forma más óptima: abarcan todo su potencial intelectual y tienen mayor sensación de plenitud, con relaciones basadas en la empatía, más gratificantes y con emociones más equilibradas.

Con “El cerebro del niño” parece fácil reconvertir las rabietas infantiles en un momento de progreso familiar. ¿Es tan sencillo?
- Sí, pero no es fácil lograrlo. A veces las emociones de los padres no les dejan actuar con eficacia. Saber cómo convertir esos momentos difíciles en oportunidades de integración es la llave para optimizar las conductas paternas y conseguir buenos resultados con ellas.

Integrar ambos hemisferios cerebrales es clave. ¿Qué diferencias hay entre ellos?
- El izquierdo está especializado en el pensamiento lógico, lineal, lingüístico y literal. El derecho procesa la información de otra forma: siente lo que le transmite el cuerpo y es experto en la comunicación no verbal. Son muy diferentes entre sí.

¿Por qué tendemos a utilizar más el hemisferio izquierdo, la faceta lógica?
- Por nuestra educación y nuestra cultura, que prefieren el lado izquierdo debido a que sus enfoques son más fáciles de observar y medir. Los niños crecen reforzando con la práctica el hemisferio izquierdo, mientras que el derecho no se desarrolla con la misma intensidad y provoca que su acercamiento al mundo se haga desde su faceta más izquierda-lógica. Por eso, necesitan que sus padres usen el lado derecho para atender también a sus sentimientos. La teoría del apego seguro nos dice que para que un niño se realice en todas sus facetas, hay que dar respuesta a sus emociones. Y eso no se hace desde el hemisferio izquierdo.

¿Y por qué intentamos mantener desconectado el cerebro inferior, el instinto, cuando ha sido clave para la supervivencia y aún lo es entre los pequeños?
- En realidad no queremos apagarlo, sino integrarlo con el cerebro superior. Si ambas partes trabajan como un equipo, se habrá dado un paso importante para alcanzar la salud mental, mantener relaciones sociales saludables y ganar en flexibilidad y resistencia mental.

Las estrategias del “cerebro pleno” son distintas según la edad. ¿Qué diferencia a un pequeño de 3 años de uno de 10?
- Nuestro método sirve incluso para la edad adulta; lo que cambia es la manera de aplicarlo porque un niño de 3 años sigue siendo una criatura del hemisferio derecho: su capacidad lógica y lingüística o su pensamiento lineal está menos desarrollado que en un pequeño de 10 años, cuyo neuronas ya han creado más interconexiones en base a su mayor experiencia.

Las claves de “El cerebro del niño” parecen fáciles de aplicar pero, ¿no son solo teoría?, ¿garantizan los resultados?
- Por supuesto. Se basan en referencias científicas y sobre todo en la plasticidad neuronal, que estudia cómo el cerebro se moldea con la experiencia. Las estrategias que se dan en el libro permiten a los niños usar y practicar la empatía, la intuición, la reflexión, la comunicación y la toma de decisiones. La parte del cerebro que se refuerza con estas actitudes y prácticas es la corteza prefrontal media, que es la que controla las habilidades que integran la inteligencia emocional.

¿Eso significa entonces que es posible acabar con las rabietas para sustituirlas por un mar de calma?
- Cuando los padres utilizan las estrategias de “El cerebro del niño” dan a sus hijos la oportunidad de experimentar el tránsito de una reacción muy fuerte emocionalmente a una situación más estable. No se puede esperar que se terminen para siempre las rabietas porque son algo normal: los cerebros de los niños están desarrollándose y a veces tienen problemas para manejar las emociones. Por eso la meta no es acabar con los enfados, sino acompañar a los hijos, consolarlos y aprovechar para enseñarles y hacerles saber que pueden contar con nuestro apoyo.

vía www.levante-emv.com


Montserrat Reyes 

2 ene 2013

Los mejores juguetes para Navidad (IV) 6-9 meses, 9-12 meses

Nuestro bebé controla cada vez más los movimientos de sus manos y sus piernas, de todo su cuerpo. Seguirá siendo fundamental en esta etapa darle la oportunidad de experimentar y explorar los movimientos corporales: espacio, confianza y mucho tiempo en el suelo serán regalos clave en esta etapa en la que el gateo será uno de sus principales logros. Por lo demás, ofrecemos algunas ideas...


6-9 meses
Criterios para elegir juguetes 6-9 meses

  • Habilidades específicas de esta edad: Ésta es la época en la que la mayoría de los bebés adquiere gran movilidad; aprenden a gatear y a sentarse, y ya pueden buscar cosas que están fuera de su campo de visión; siguen desarrollando la coordinación ojo-mano y el movimiento de sus manos, cada vez más preciso, por eso empezará a interesarse también por los juegos de apilar, y poco más adelante por los más simples de meter y sacar. Es además una etapa en la que el bebé empieza a imitar y donde empieza a desarrollar de forma muy clara el prelenguaje. Todo esto es posible porque empieza a mostrar mucho más interés por lo que ocurre alrededor, los objetos y las personas de su vida.

  • Fomentar/favorecer especialmente: El desarrollo de la musculatura y el gateo, el movimiento segmentado de los dedos, la imitación, el lenguaje.

  • Juguetes apropiados: El regalo más preciado será mucho espacio libre, para poder moverse en libertad y finalmente gatear. Como necesita una superficie dura para ello la mantita ya no le servirá, pero sí un material de goma para el suelo (los hay muchos, a modo de puzzle), para que pueda moverse y empezar a gatear sin que nos dé miedo el frío. Es un maravilloso regalo. El bebé seguirá mostrando interés por todo lo que le dé la oportunidad de seguir entrenando sus manos con movimientos cada vez más precisos, y se empezará a sentir atraído por los juguetes que se mueven (como los cochecitos pequeños, de madera). Además, empezará a mostrar interés por los juegos de apilar, aunque aún no los apilará (bloques de madera mucho mejor que blanditos, que no se pueden apilar bien), libros sencillos para tocar, mirar y leerle, e instrumentos musicales (para imitar sonidos y adquirir ritmo). Si no tenemos la pelota de playa, ¡es un buen momento para adquirirla! 

  • No son adecuados (evitar): Evitaremos peluches o muñecos con cintas, ojos de plástico o demasiado grandes que los bebés no puedan abarcar, además de todo lo mencionado anteriormente.


9- 12 meses
Criterios para elegir juguetes 9-12 meses

  • Habilidades específicas de esta edad: Su capacidad de movimiento es mayor, también la de imitar y la de comunicarse con los demás (especial hincapié en juegos con sonidos para establecer bien el ritmo). Muestra una gran curiosidad por todo lo que le rodea (le encantan los libros de solapas y todos los juegos de buscar/encontrar) y más capacidad para resolver problemas (empiezan a interesarle los encajables sencillos). Además empieza a utilizar objetos como herramientas (pala para coger arena, por ejemplo, o empuja una pelota con un palo).

  • Fomentar/favorecer especialmente: La libertad de movimiento y la imitación. El movimiento de las manos (segmentación de los dedos), las capacidades de soltar y lanzar y jugar con dos objetos a la vez, la capacidad de meter y sacar objetos.

  • Juguetes apropiados: Podemos construir en casa un escalón con un tablón de madera, antideslizantes y dos banquitos, para que nuestro bebé pueda aprender a subir y bajarlo. Encajables sencillos, juguetes de empujar (aún no de arrastrar), libros de solapas, juegos de meter y sacar objetos (cubo y pala entre ellos), bloques para apilar, una tienda en la que entrar y salir gateando o a pie (les encanta esconderse), juguetes con los que imitar ya no solo nuestra forma de hacer las cosas sino también nuestra forma de hablar (el teléfono les encanta), instrumentos musicales como el xilófono o el tambor, plastilina para explorar con las manos y pegatinas que poder despegar y volver a pegar con nosotros en una libreta especial para ello, peluches (mejor inexpresivos, el niño pone la expresión), al final del primer año una motillo de dos ruedas que se sostenga sola si demuestra mucha seguridad en su movimiento.   

  • No son adecuados (evitar): Seguiremos evitando juguetes con piezas pequeñas que puedan llevarse a la boca, demasiado pesados o poco manejables para ellos. También juguetes con cuerdas de más de 30 centímetros, pues ahora gatea y trepa y podría engancharse la cuerda. Quitaremos los juguetes de estas características (como algunos móviles o gimnasios utilizados de más pequeños) de en medio.
   



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Lidia García-Fresnda

18 dic 2012

Los mejores juguetes para Navidad (III) (3-6 meses)

Seguimos mostrando algunas posibilidades de juguetes por edades... Recordando que son sólo ideas y que el mejor regalo sigue siendo el contacto con nuestro cuerpo, el sonido de nuestra voz y cada vez más espacio y libertad para investigar el mundo que le rodea.
3-6 meses
Criterios para elegir juguetes 3-6 meses

  • Habilidades: Las manos empiezan a cobrar protagonismo. A partir de los cuatro meses el bebé empieza a agarrar objetos y a descubrir todo lo que puede hacer con sus manos: primero a golpear, luego agarrar, pasar el juguete de una mano a otra, buscar y coger él mismo lo que quiere, y más tarde podrá (ya a partir de los 7 meses) soltar y lanzar. Ha llegado el momento de elegir y explorar el mundo con las manos, además de empezar a experimentar y empezar a dominar el movimiento del cuerpo.

  • Favorecer especialmente: El trabajo de las manos y el desarrollo de los músculos de espalda y cuello; el siguiente paso será el gateo y sentarse.

  • Juguetes apropiados: Mantita para pasar mucho tiempo tumbado en el suelo a partir de ahora. Gimnasio con objetos colgando, que le ofrece la oportunidad de aprender a dirigir el movimiento de sus manos: primero golpear, luego agarrar... Guantes o calcetines con cascabeles que le animen a mover brazos y piernas (los podemos hacer nosotros mismos). Instrumentos de percusión que él mismo pueda tocar, juguetes en los que puede introducir sus dedos y explorar la tercera dimensión, juguetes sonoros, ya que los sonidos atraen mucho su atención y estimulan el movimiento, pelotas, rulo para estimular el gateo, peluches blanditos…
  •  
Ø      Color: Los bebés empiezan a apreciar todos los colores, les encantan los colores vivos.
Ø      Forma: Muchas y variadas, para poder entrenarse en el uso de la mano y de los dedos de forma individual. Cada forma le ofrece la oportunidad de trabajar una postura de la mano.
Ø      Tamaño: El juguete debe ofrecer al bebé la posibilidad de abarcarlo con sus manos. No debe ser demasiado pequeño (se lo lleva todo a la boca, para evitar atragantarse) pero tampoco demasiado grande, para poder investigarlo con el movimiento de su mano. Ligero.
Ø      Textura: Blandita, para que el bebé lo pueda agarrar. Además variada, ya que está en el momento de experimentar a través de las manos y la boca le gusta sentir diferentes texturas. Lavable.

  • No son adecuados (evitar): Con la nueva capacidad de agarrar el bebé empezará a llevárselo todo a la boca. Evitar los juguetes pequeños o con piezas pequeñas, con picos o aristas, cuando no estemos presentes; también aquellos de los que no sepamos si tienen pinturas tóxicas.


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Lidia García-Fresneda Macizo

9 dic 2012

Los mejores juguetes para Navidad (II) (0-3 meses)

Cuanto menos hace el juguete, más hará el niño. Esta es la idea que abre el libro "Niño creativo, niño feliz" de Lorraine C. Ladish y es tan buena que no tengo más remedio que copiársela continuamente. El día que la leí comprendí por qué no funcionaban todos esos juguetes tan impresionantes que tenía en casa, fruto de un flechazo inmediato al verlos en televisión, y por qué la pelota, esa simple esfera que no hace nada, es el juguete con el que mi hijo mayor pasa al menos el 50% de su tiempo de juego.


La idea es aplicable a todas las edades. Si el juguete hace mucho el niño se convierte en pasivo y se aburre pronto. Un juguete es bueno no por lo que hace, sino por lo que le permite hacer al niño, o al bebé.   

Os proponemos algunos juguetes u objetos que podéis incluir en la lista de los Reyes Magos para vuestros bebés, en función de nuestra experiencia en los grupos de juego. Para que sea más fácil la consulta, publicaremos poco a poco las características de una franja de edad. Partimos de la convicción de que nada de esto es realmente necesario. Son ideas, nos pueden servir, pero sólo nosotros (y el contacto real con el mundo que le rodea) es necesario para que el bebé desarrolle un juego auténtico.
0-3 meses
Criterios para elegir juguetes 0-3 meses

  • Habilidades específicas de esta edad: como aún no puede coger cosas ni moverse a voluntad, en estos meses disfrutará especialmente con el contacto físico y los juguetes que estimulan la vista y el oído. Le gusta la música suave y las imágenes sencillas, entre ellas tiene especial preferencia por la del rostro humano.

  • Fomentar/favorecer especialmente: Vista, oído, tacto, y especialmente contacto piel con piel.

  • Juguetes apropiados: Sonajero, palo de lluviaun móvil con música para la cuna, un cd con buena música clásica o canciones de cuna que nos gusten, imágenes sencillas (podemos hacerle un álbum de familia, con fotos y pegatinas, en goma eva), pelota de playa. Como estar pegadito a nuestro cuerpo es su mayor deseo, un fantástico regalo (para hacérselo nosotros o pedirlo a los familiares) es un buen foulard o mochila, que podremos utilizar durante los próximos años.

Ø      Colores: Los grandes contrastes son los que más llaman su atención.

Ø      Forma de los juguetes: Sencilla, ligera.

Ø      Tamaño: Indiferente aún, sobre todo mira.

Ø      Textura: Blandita y variada en general.

  • No son adecuados (evitar): Piezas pequeñas.





































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Lidia García-Fresneda


22 nov 2012

Los mejores juguetes para Navidad (I): tubo de cartón del papel higiénico (confort)

Todos hemos comprobado en más de una ocasión que el mejor regalo para nuestro hijo ha sido la caja del regalo. O el papel. O la cinta que lo envolvía. O el serrín. Todo menos el regalo. De cara a la Navidad publicaremos algunos post sobre los juguetes que consideramos más apropiados para cada edad (porque además suele suceder que las recomendaciones de edad que se hacen en las cajas no siempre son apropiadas). Pero mientras llega el (o los) post un poco más serios, os haremos algunas propuestas menos oficiales, basadas en nuestra experiencia. Os animamos a compartir con nosotras ese objeto-juguete que ha hecho las delicias de vuestro hijo sin estar propiamente reconocido como juguete.

 
Para empezar propongo mi descubrimiento de hoy: el tubo de cartón del papel higiénico.

-Toma, para jugar- le digo a Ángela entregándole el tubo del papel higiénico gastado, mientras pongo el de repuesto.
No pregunta qué hacer, ni para qué sirve. Inmediatamente se lo lleva a la boca y dice: ¡Hola!, y así se pasa un rato repitiendo ¡Hola, hola, hola, hola! mientras me sigue a la sala de masaje. Justo cuando se empieza a cansar de decir "uooooo, uooooo" ve una marioneta de dedo que es una araña y se la pone en el índice, incitando a nuestro gato a cogerla; a continuación la esconde en el tubo de cartón: “¡A que no me pillas!”, dice con una voz de pito que pretende salir del tubo. Y luego canta un poco: la arañita, cucuñitaaaaaa… Saca y mete la araña del tubo varias veces mientras dice cosas que no puedo entender, pero la araña parece querer decir algo más: “Hasta luego, me voy”, articula finalmente la araña que se ha quedado con medio cuerpo dentro y el otro medio fuera del cartón. Ese estar medio dentro medio fuera le sugiere algo a Ángela, que empieza a cantar: “Que saque los cuernos, dice mamá, que saque los cuernos, dice mamá”. Hace referencia a la canción que dedicamos a los caracoles tras la lluvia, digo yo.
La araña ha decidido salir del tubo y recién puesta en el dedo de Ángela proclama con su voz de pito: “Tengo miedo, tengo miedo”, mientras sube por una pata de la camilla de masaje. Luego dice: “Lo siento, Ángela”. Me quedo con las ganas de saber qué iba a pasar, nos interrumpe el ruido de la puerta, Jorge acaba de llegar. Ángela sale corriendo a recibirlo: “¡Mira qué me ha dado mamá!”, la oigo gritar emocionada. “Para guardar la arañita”.

Este tipo de juego (simbólico) es muy propio de esta edad, los tres años. Cuanto más inespecífico sea el juguete, más estimula su imaginación, la auténtica protagonista. Un objeto poco definido estimula su imaginación como una nube lo  hace con la nuestra: “Mira esa nube… ¿qué es? ¡Un dragón, un camello, un señor cocinando!”. Un juguete perfectamente definido no estimula tanto la imaginación. ¿Qué es eso? Un pan de hamburguesa tremendamente veraz, con pepitas y todo. Bien, nos sirve para cocinar. ¿Y eso? Un tubo de cartón de papel higiénico, o un túnel oscuro, el escondite de una araña, un catalejo, un altavoz, un teléfono, una almohada…

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Lidia García-Fresneda