15 abr. 2011

Psicomotricidad fina: agarrar y soltar


En el Grupo de Juegos de bebés, Pedro, de 4 meses, se chupa las manos con insistencia. Su madre dice que es su principal entretenimiento y que parece disfrutar mucho, aunque a veces le dan arcadas, eso sí. Y es que los bebés, antes de ser capaces de agarrar tienen que conocer sus manos. De repente, son capaces de unirlas (lo que manifiesta una importante conexión de los hemisferios cerebrales), las entrecruzan en una típica actitud de plegaria, se las tocan la una con la otra, pero esencialmente y casi constantemente están en la boca. Y es que como comentamos en nuestra entrada "La exploración de los objetos en el primer año de vida", los bebés menores de 6 meses “ven” principalmente con la boca: para conocer las características de los objetos necesitan explorarlos oralmente.

Entre los 4 y 5 cinco meses coordinación ojo-mano del bebé está bastante avanzada de tal manera que empieza a dirigir sus brazos hacia aquellos objetos que le interesa. Su destreza manual todavía no es muy fina, por ello lo agarra con toda la mano, utilizando palma y todos los dedos como un todo; no existe diferenciación funcional de éstos. En este principio utilizan ambas manos.

Hacia los 6 ó 7 meses todavía el agarre sigue siendo “palmar”, aunque el dedo pulgar está extendido. En esta fase, si tiene un solo juguete es capaz de traspasarlo de una mano a otra. Es interesante señalar que esto ocurrirá cuando el bebés sea capaz de sentarse sin apoyo.

El agarre en “tijera” comienza hacia los 8 ó 9 meses. Ya no utiliza toda la mano como un bloque, sino que los dedos empiezan a realizar movimientos especializados: agarra objetos pequeños entre la base del pulgar y el índice. En esta etapa, si el niño tiene un objeto en cada mano y se le ofrece un tercero puede soltar uno de ellos y agarrar el nuevo.

Hacia los 10 meses le interesa objetos como migas de pan o granos de arroz. Para ello no puede más realizar un agarre en “pinza”: utiliza las yemas de los dedos pulgar e índice. Así empieza el dedo índice a separarse del resto y el bebé disfruta apuntando los objetos, además de experimentar la tercera dimensión metiendo su dedo índice por cualquier rendija o agujero que encuentre.

A finales del primer año su agarre está bastante avanzado. Sin embargo soltarlos no es tan fácil. Las madres suelen decir que a su hijo no le gusta dar sus juguetes, pero en realidad es que ese movimiento es complicado a esta edad. La solución que encuentra el niño es sacudir enérgicamente brazos y manos. Algo después de su primer cumpleaños empezará a dominar la “relajación prensil” que le permitirá soltarlos cuando desee: es la etapa de meter y sacar objetos en recipientes (continente-contenido). A medida que su precisión aumenta  empezará a apilar formando, en un principio, torres de dos cubos. Al año y medio serán capaces de montar tres cubos.
¿Mi hijo será diestro o zurdo? nos preguntamos los padres cuando vemos a nuestros hijos manipulando objetos. Los expertos dicen que hasta los 8 meses utilizan ambas manos para su exploraciones y a partir de entonces muestran una preferencia clara a la hora de agarrarlos.


Monterrat Reyes

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