19 jul. 2011

Juegos: la comunicación en bebés de 6-12 meses

Durante la segunda mitad de su primer año de vida su conciencia social y capacidad comunicativa adquieren un desarrollo importante. Siendo el lenguaje un profundo deseo de entrar en contacto con otro (principalmente sus padres), su sensibilidad del medio social es tan grande que inevitablemente lo lleva al lenguaje. Tiende a imitar ademanes, gestos y sonidos. Responde a su nombre y hasta “entiende” el ¡no,no! Sin embargo todavía está incapacitado para una verdadera comprensión del significado de la mayoría de las palabras. Sonríe ante su propia imagen en el espejo, pero puede mostrar timidez ante un extraño. Esta misma capacidad de reconocer un extraño, es por sí sola, un síntoma de mayor madurez social.

Pero también existen condicionantes físicos relacionados con el propio sistema fónico y los demás sentidos, que impulsan su tendencia al lenguaje. La creciente destreza de labios y lengua y de la musculatura para la masticación y la deglución, combinada con su facultad imitativa, favorece la vocalización articulada. El adecuado desarrollo del sistema auditivo y visual lo capacita para experimentar la melodía, el ritmo y las distintas entonaciones, así como observar la vocalización de las palabras en los labios de otros. Es vital que los padres hablen mucho a sus hijos, a ser posible mirándolos a la cara: observarás como te mira con deleite y concentración, sobre todo si le cantas.


1. Marioneta de dedo. Colócate una marioneta en cada dedo y cuéntale cómo se llaman. También puedes contarle una historia relacionada con ellos y con tu bebé. Además podemos ensañar distintos tipos de sonidos y voces: graves o agudas, fuertes o suaves, risas o sorpresas… Le permitimos que toque las marionetas y escuchamos lo que él también tenga que decir.

2. Quién es quién. Aprovechando las reuniones familiares podemos preguntarle “¿quién es el abuelo?” y que el abuelo diga “yo”, “¿quién es papá?”… para terminar diciendo el nombre de tu bebé y darle besitos y achuchones diciéndole que es él.

3. Cuentos. Antes de acostarse o cualquier momento en el que quieras que el ambiente se vuelva más tranquilo y reposado, puedes tomar a tu bebé sobre tu regazo y contarle un cuento a la vez que pasas las páginas de un libro. Puede ser que sólo le describas los animales u objetos que hay en el libro. El ritmo ha de ser pausado respetando si quiere volver atrás o pasar 5 páginas de una vez!

4. Desapareció. Jugando a su lado, tomamos uno de sus juguetes y lo escondemos bajo una tela preguntándole “¿dónde está el cochecito?” y lo destapamos diciendo “está aquí”. Quizás sea él quien destape la tela. Alrededor de los 9 meses él tendrá la iniciativa de taparse con una tela y llamar tu atención para que lo busques.

5. ¿Dónde está mi niño? Colocas una tela semitransparente entre tu bebé y tú (más adelante puedes colocarla sobre su cabeza) y preguntas “¿dónde está mi Pablo?”, y retirándola dices “aquí está”. Notarás cuándo tu bebé es capaz de aceptar una tela totalmente opaca entre él y tú. Antes de los 9M, cuando un objeto desaparece del campo visual, deja de existir para el niño. Hacia los 9M conserva una imagen de un objeto que ha desaparecido.

6. Pocoyó. Quizás ya habéis visto juntos algún capítulo de Pocoyó (o Calliou). Cuando se familiarice con él y sus historias puedes aprovechar para ir preguntándole el nombre de sus amigos. También enfatizar ciertos aspectos de la historia “Pocoyó está triste, Pato está contento…” y que él vaya reconociendo la expresión de algunas emociones.

7. Cantarle. La música estimula ciertas áreas cerebrales relacionadas con la creatividad, comunicación y lenguaje. Y siempre es mejor oír música cantada por mamá o papá que una de la radio. Aprovechemos sus cuidados diarios para cantarle canciones relacionadas con las partes de su cuerpo, por ejemplo. O cualquier canción infantil que nos enseñaron de pequeños.

8. Imitar animales del zoo. Es buena etapa para empezar a utilizar onomatopeyas de los sonidos de los animales: para ellos es más fácil pronunciar éstas que el propio nombre del animal. Pueden ser animales que conozca como un perro o un gato propios o se algún amigo, o podemos utilizar libros para tal fin. Si vamos de visita al zoo será otra buena oportunidad para ir conociendo animales e imitando sus sonidos.

9. Bailamos juntos. Bailar en brazos de mamá es de lo más divertido: oigo lo bien que suenan sus canciones, me gusta ese vértigo que sus zarandeos danzantes me provocan, no puedo parar de reír, quiero cantar con ella y balbuceo y me muevo con excitación.

10. Imitando. Notarás que alrededor de los 7-8 meses imitará ciertos sonidos: una tos, un estornudo, un bostezo. Practica con otros sonidos y juega a celebrar sus réplicas. Los bebés emiten sus primeras palabras alrededor de su primer año de vida y suelen ser “mamá” o “papá”. Sin embargo algunos empiezan con otras, por ejemplo “aba” significando “agua”. Es importante que cuando le respondamos no imitemos su palabra, sino la correcta: “¿quieres agua? ahora mismo te doy”.

11. Libro de mi familia. Con cartulina fabrica un librito tamaño cuartilla de no más de 6 ó 7 páginas con fotos grandes de mamá, papá, el abuelo, el tito, el primo… y enséñaselo nombrándole a cada uno. A lo largo de su segundo año será su libro preferido y jugará a nombrar y buscar a sus familiares queridos.

 
Montserrat Reyes

3 comentarios:

  1. Acabo de conocer vuestra pagina y los consejos que escribis me resultan muy interesantes, muchas gracias por compartirlos!

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  2. Lo tendré en cuenta porque poco a poco quiero conseguir una mejor comunicación con mi bebé y parece que son los pasos que tengo que seguir, muchas gracias

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  3. Muchas gracias María y Bebé Políglota por vuestros comentarios. Nos alegra que os sean de utilidad los consejos que compartimos.

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