9 abr. 2016

El Amor nos hizo humanos

Ha llegado a mis manos un artículo del biólogo chileno Humberto Maturana titulado "Biología del amor, el origen de lo humano". El título ya lo dice todo y me parece tan sorprendente que siento que es interesante compartirlo: el salto evolutivo de primates a humanos fue debido a la emoción del amor. Esta emoción generó una serie de cambios físicos y relacionales.

Pero muchos pensaréis que habéis visto documentales donde mamás chimpancés alimentan y acarician a sus crías en un ambiente de apego y amor. Según científicos que estudian estas comunidades, más allá de la infancia, la relación del grupo de chimpancés se basa en la dominación y el sometimiento. Así que, aquí parece que hay una diferencia con los humanos, donde la relación de amor, colaboración y aceptación es necesaria durante toda la vida. Sin el amor enfermamos, sin él podemos morir.



Según Maturana, las manos humanas son más que instrumentos de manipulación, son órganos de caricias. La mano del chimpancé no puede acariciar porque sus dedos no se extienden totalmente. Es interesante saber que no sólo la pinza nos diferencia de nuestros antepasados los primates, sino también esta capacidad de acomodar la mano a cualquier superficie curva de un cuerpo.





Hay otro punto que nos posibilitó dar ese salto cualitativo parar ser considerados Homo Sapiens Sapiens, y este es el lenguaje. De nuevo Humberto nos guía por los caminos del amor: una vez que la cercanía y el amor se extendió más allá de los años de la infancia, debido a la continuidad de la convivencia, al compartir y cuidar, al acariciarse y protegerse, surgió el lenguaje.

¿Y qué implicaciones tiene en el presente y el futuro esta nueva teoría sobre la evolución de nuestra especie? Este biólogo pone especial atención en la crianza de los hijos, donde sólo sobre una base de intimidad y amor, juego y comunicación en los primeros años, el niño desarrolla un respeto por si mismo y por el otro, creciendo como ser social que vive en cooperación y mutuo apoyo. Por lo tanto, en la medida en que la biología del amor vaya desapareciendo, evolucionaremos a otra especie.

Termino copiando literalmente un texto de este artículo: "...los seres nos preocupamos por los otros porque somos animales lenguajeantes amorosos. Vemos a los otros en tanto hemos crecido y vivido en la biología de la intimidad y en la bilogía del amor, y podemos reflexionar acerca de nuestros deseos debido a que somos animales  que vivimos en conversaciones reflexivas. El amor es nuestra base, la cercanía nuestro fundamente, y si los perdemos, tratamos una y otra vez de recobrar el amor y la cercanía, debido a que sin ellos desaparecemos como seres humanos aún si nuestra corporalidad permanece como entidad zoológica. Homo sapiens sapiens. Incluso la salud psíquica y fisiológica depende del amor, y la palabra puede restablecer o contribuir a la armonía fisiológica, cualquiera que sea la manera en que haya sido perdida. Sabemos todo esto, pero lo olvidamos en la ilusión de omnipotencia a través de confundir inteligencia con manipulación..."



Montserrat Reyes


Picture: fuente maturanabiologico.blogspot.com

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